3:02 p. m.

Un cuentito de otoño...

Hija ven!
Que pasa mami?

Ven! Mira lo que encontré!

Uuuuy! Que es eso, mamá?
(adoro esa cara curiosa)
Es un saltamontes, hija, uno muy grande.
Pero….no se mueve? Está muerto?
Sí, hija, está muerto, así lo encontré cuando vine a regar el patio.
Pero mami yo no quiero que esté muerto! Quiero que salte, baile y toque un violín chiquitito!
Y porque crees que tocaría un violín, hija?
Porque tiene patitas largas y flacas y…te acuerdas del cuento que me leíste, ese era un saltamontes po mami! (y abre bien sus hermosos ojos)
Cual cuento era ese hija? Hemos leído tantos….
Pero mami! (y se pone la mano en la frente…le molesta cuando no me acuerdo de algo). Ese po! Ese que decía “Saltamontes tocaba el violín, mirando solitario la luna”…
y en efecto, así comienza aquel cuento, “Saltamontes tocaba el volín”.*
Ah! Ya me acordé amor!, ese cuento nos gustó mucho.
Pero pucha mamita, nuestro saltamontes está muerto, porque murió? Que hacía antes, cuando estaba vivo, mami? Cuéntame!

Y yo sonrío…mi hija y sus inquietudes me enternecen a morir…


Bién, supongamos que Don Saltamontes despertaba muy temprano, al amanecer…Con la salida del sol estiraba sus patitas, imaginémoslo muy simpático, lavándose sus alitas y limpiando sus ojos formados por muchos ojitos mas pequeños. Piensa en sus colores tenues, algo parecidos a los tonos de la tierra y las ramitas de árboles, poco llamativos, pero muy eficaces a la hora de pasar inadvertido frente a depredadores. Si tuviéramos que dibujarlo le haríamos un traje de pantalón y chaqueta en tonos beige y verde musgo, con mocasines color café. Y como tú y yo creemos que era músico y que quizás tocaba un violín…le dibujaremos también un sombrero, prenda habitual en un elegante músico de época, te gusta la idea? Sipi, mami!

Entonces Don Saltamontes era músico y tocaba en un café…”El café del jardín”. De nuestro jardín mami? Sí hija, de nuestro jardín. Ahí le ponía música a los atardeceres, junto a don Grillo, a la luz del farolito de doña Luciérnaga y acompañado del baile de las coquetas polillas. Cada tarde y mientras los días estuvieran templados, Don Saltamontes tocaba ahí su violín. Y, nuestro saltamontes tenía novia, mamá? Mmm…déjame pensar, sí, creo que si, debió estar enamorado, todos alguna vez nos sentimos enamorados. Y de quien se enamoró Don Saltamontes, mamita? No sé, de quien crees tú, que te tinca…De una mariposa! Y porque de una mariposa, amor?
Porque las mariposas tienen muchos colores lindos y diferentes y son brillantes! Y como don Saltamontes, solo tenía estos colores medios fomes….el se enamoró de una mariposa!

Está bien, entonces nuestro saltamontes, era músico, tocaba en el “Café del Jardín” que abría sus puertas al atardecer, en esa esquina, donde se juntan Gazanias naranjas y Portulacas rojas, en ese rincón que es mi favorito, donde hay un suave y mullido colchón de Bacoopa blanca…Y se enamoró un día de la señorita mariposa, una joven muy alegre y graciosa, ella volaba frente al Café del Jardín y se posaba en las portulacas, cuando don saltamontes la vio… y pensó que nunca antes había visto colores mas hermosos, ni alas tan delicadas, ni patas tan finas y ese vuelo!…que forma tan elegante de bailar en el aire! Y don Saltamontes le tocaba música! Seguro que sí, hija y eso hizo que la señorita mariposa llegara a quererlo también. Y se casaron mamá? No lo sé…no todos los amores terminan casándose hija, no todos. Entonces pololeaban?...creo que sí.

Pero mami? Y si eran felices y ella bailaba en el aire y el tocaba el volin…porque murió don Saltamontes? Porque lo encontraste aquí, botado en el patio?
(Y a veces no es fácil responder a todas sus preguntas).

Yo creo, hija, que don saltamontes quiso ir tras su mariposa amada….Sabías que las mariposas solo viven días? Ellas no tienen meses o años para disfrutar de la vida. Entonces don Saltamontes se fue con ella al cielo? Puede ser…Y como, volando?...Sip, volando. Pero como podía volar si estaba aquí muerto! Mmmm….sabes que los seres vivos tenemos alma? Yo creo que su alma voló con el alma de la mariposa...Se queda pensando un instante y vuelve a preguntar: Mamá, y el alma tiene alas? Si, hija, yo creo que las tiene…Y donde están las alas de mi alma? Uy! Las alitas del alma son invisibles….
Pucha, yo quería que me salieran alas de verdad!

De pronto su carita cambió, algo se le había ocurrido…Espérame mami, ya vuelvo! Minutos mas tarde estaba en el patio otra vez…Mamita mira! Me puse mis alas de mariposa! Ojala don Saltamontes se despierte y toque un violín chiquitito....
Y corrió con sus alas y sus antenitas lilas, corrió por el patio…tan contenta.






*"Saltamontes tocaba el violín"Cuento incluido en el libro Cuentos con Pulgas, de Saúl Schkolnik y editado por Arrayan Editores. Absolutamente recomendable, entretenido y no solo para preescolares, también para primeros lectores.

Y bueno…para adultos con alma de niño, como yo.

5 piensan así...:

kiantei dijo...

Pura Magia!
Para reflotar en este viernes de nubes bellas.

Recordé una obra preciosa de García Lorca: "El Maleficio de la Mariposa", de cómo el amor se convierte en una comedia humilde e inquietante en el corazón de un bichito en medio de la foresta. Una belleza.

Besos mágicos para ambas.

Principesa dijo...

Que lindo!
Que nostalgia!
Alguna vez mi madre me habra leido un cuento? no lo se...

Hay tanta complicidad entre tu y tu nena...muchisima...

shhshhhh...bajito ¿sera que entrelineas leo que cuentas algo mas que un cuento?...shhhhshhh...

Cariños mi niña...espero te sientas mejor...y que hayas equilibrado la sensibilidad y el corazon en un punto medio...

Diana dijo...

Hermoso cuento... y tú lo haces aún más mágico....
Sabes perfectamente como motivar a tu hija... te felicito!....besitos amiga

ElPoeta dijo...

Princesa, tu niña tienes que ser así de adorable, porque tiene la suerte de tener una madre que es toda ternura.. Gracias por ese cuento bello; me has hecho soñar y volar y sentirme saltamontes, mi dulce mariposa. Te beso y acaricio tus alas de colores en el viento,
V.

Yasna dijo...

Eso le paso a Don Saltamonte por ir en contra de las reglas... enamorarse de una mariposa no podía terminar en algo diferente, mas que en la muerte de el mismo o en la pérdida de su cuerpo. Pero debe haber muerto feliz, por que murió para volar con su alma a estar con su mariposa :) Y que más. si eso es el amor, el sacrificio de una individualidad...

Lástima por los admiradores de las melodías, fantástico por el enamorado saltamonte.

Yo tengo un violín!!!! de verda si po,, y trato de sacarle notas, comenzaré a aprender formalmente en un tiempito mas, amo mi violín!!!!


Te mando mil besos migui!! tenis voz super alegre y simpática!!

te quierooooo