5:56 p. m.

Cien ejércitos

Y envié cien ejércitos, armados con enormes flechas de cordura…en búsqueda de mi corazón.

Durante meses combatieron, ardientes luchas, sangrantes heridas y él…se negaba a volver, pasó un año de sequía, 365 días y una noche…y regresó. Llegó a esta tierra, a esa que el llama “refugio”, llegó sonriendo en calma, más maduro y menos impaciente…creció.

Se sentía cambiado, sereno, en paz, creyó haber dejado atrás esos sueños… esos donde tu tenías caballo, espada y te vestías de gris (porque el azul no te queda), creyó que ya no brotaría ni una letra, no más… no más escritos en rojo, no mas pensamientos impetuosos, ni deseos ardientes, no. No más suspiros ni besos que volaban hacia tu ventana, no más madrugadas en vela ni esa tristeza en el alma, cuando llovía…

Y si embargo…aquí está, fiel compañero de rojo color y latidos anhelantes, ansioso de volver a sentir, de alimentar mis letras, mis amores, de acompañar mis ilusiones y esperanzas, de amenizar mis noches de poco sueño, siempre dispuesto a darme ánimo, para sentarme frente a esta ventana al alma y simplemente escribir…



Pétalos de corazón, Manny Marzal

Marzo 30, 2010

4:40 p. m.

Tarde

Apareciste tarde…seguido de una réplica grado cuatro, que yo sentí con inquietud y tú no percibiste. Apareciste…así…y todo, todo, estaba ahí.

Y mientras más tiempo pasa y cuando parece que todo quedó atrás…tú vuelves y yo te disfruto tanto…me río y te quiero, te siento y te quiero, me doy cuenta cuanto te extrañé…y si, te quiero.

Tan lejos y te sentía a mi lado, solo me faltaban tus ojos y tus manos…




Marzo 26, 2010

2:07 a. m.

365

Hoy, hace exactamente un año que escribí por última vez en mi blog, mi casa, mi refugio. Y es una maravillosa coincidencia, haber entrado hoy, solo entré para “verlo” y noté que mi última entrada había sido hace un año atrás.

Y no sé decir con precisión porque lo dejé, creo que simplemente la maternidad lo llenó todo, todas las ansias, toda la inquietud de mis noches, todo el amor, toda la vida…estaban en mi pansa con Vicente.

Ahora, los días pasan rápido, han ocurrido muchas cosas, nuestra delgada patria nos hizo pasar solo un gran susto a algunos y le causó dolor y pérdida a muchos otros. Y fue justamente a raíz de este dolor, que noté la falta que me hacía escribir, lo mucho que extrañaba mis amadas letras y lo sanador que puede ser, expresar, a través de ellas. Así nació un escrito que dejé en Facebook, con la angustia que sentí el primer día de clases de mi hija.

No sé si volveré a ser la misma que escribía hace un año atrás, hace tiempo no se de príncipes grises, soles apasionados, amantes imaginarios, ni besos con alas. Dejé de inventar…y lo extraño mucho, como extraño a mis amigos de letras, esos como Principesa, Mul, Diana, Poeta, Hunter y muchos quienes me enviaron más de un correo, preguntando cuando volvería a escribir o simplemente dejando un saludo con su cariño.

He vuelto a mi casa, extrañándola tanto, pero con el corazón lleno y con una nueva vida en mis brazos, Vicente es bellísimo, un pequeño sol. Mi princesa Martina, está tan grande, hermosa e inteligente, habla con otro tono, disfrutamos de cosas en común, poco habituales para su edad…ella tiene versos de Neruda en la pared de su dormitorio….eso me emociona.

Pedacitos de vida…un año.




Marzo 24, 2010