11:41 p. m.

Dulcemente...

Letters from Home - Elyzabeth Jardine

Dulcemente pasó el viento por mis labios
Se paseó por mi cuerpo cansado
Cansado del descanso
Cansado de tu falta

Dulcemente bailó mi pelo suelto
Al compás de este viento desnudo
Y silbaba insistente sus notas
Y traía consigo tu nombre

Dulcemente bajé la mirada
Y dejé soñar a mis ojos
Lo que no pueden mis manos
Lo que no ha bebido mi boca

Hay noches de viento cansado
Como las hay de cálida brisa
Hay amaneceres en tonos pastel
Y mañanas grises de nubladas tristezas

Dulcemente juego con las letras
Las mismas letras con que nos amamos
Las que llevan mi nombre a tu cama
Donde tu cuerpo en mis letras descansa….

2:58 a. m.

Te cuento...



Te cuento, que mis ojos cuentan lágrimas,
pero también cuentan miradas, estrellas, risas, sol

Te cuento, que mis manos nunca se cansan,
de buscar caricias imposibles

Te cuento que cuento días
Te cuento que canto canciones
Te cuento que no te olvido,
que intento y no consigo….
Que a veces consigo, pero me canso de intentar

Te cuento que hay noches que te sueño
Y otras…que no
Como hay mañanas en que recuerdo
el almíbar de tu voz

Te cuento lo que no puedo
Te cuento cuanto te quiero
Te cuento de un beso que pasó con prisa
Y un temblor que lo siguió

Te cuento el cuento de una princesa, una “princesa de la luz”
un cuento donde había un príncipe…uno que no era azul.

12:36 p. m.

Curioso silencio






















Curioso silencio, juega a mi alrededor,
Va de un lado al otro, inquietando sentidos con su mudo andar
El silencio me trae tu nombre, tus ojos dormidos,
la firmeza de tus manos en mi cintura,

las líneas de tu espalda….que no conozco.

Aquella tarde…
Tarde lejana, tarde tardía, tarde esperada,
Beso nervioso, deseo intenso, tan intenso el deseo como dormidos tus ojos….
Y aún no se, si cuando me miraste, realmente me viste

Si solo me dejaste pasar o fue difícil.

Hoy he vuelto a sentirte

Silencio curioso, música que compartíamos, letras entre nosotros,
Letras que son privilegio de mi memoria, mas no de mis ojos,
Pues de tantas palabras no quedo ninguna

Y no es poesía, no hay versos, es solo el recuerdo, la memoria viva,
La dulzura de sentimientos que se reconocieron tarde
Los deseos de tus besos, de tu aroma, de tus manos,
Las ganas de reír contigo, de compartir espacios, días

El gran placer… de oír tu voz.

12:51 a. m.

Se puede...

















Porque tengo tantas formas como maneras de sentir
Porque cada vez que sufro, río, bailo, grito, amo, acaricio...

soy un color diferente y, quien pueda creer
que solo me he vestido de tristeza y lágrimas,
afortunadamente se equivoca.

Y los dolores pasan y la que lloró con el alma se duerme

(no se va, solo duerme) y llega otra, una apasionada,
aquella que vibra con la piel del que ama,
la misma que seduce y besa con labios de miel,
y en tan solo unos minutos, ella también desaparece…

Porque ahora mis manos se vuelven de algodón

y mi voz se hace arrullo de cuna… para acariciar la carita mas dulce,
para cantarle a la niña de mi alma
Y en ese instante soy toda la ternura, toda sonrisa,
puro amor...
del amor más puro, soy su “mami dulce” y…
”te amo con todo mi corazón de amor, mami”
Habrá algo mas bello en la vida?

Y como la vida es vida y siempre...siempre, sigue
también pienso en el mar y en los días de playa que vendrán
y cierro los ojos e imagino mis pies hundiéndose en la arena
puedo oler la sal, escucho la risa de mi hija…
Y la veo corriendo hacia la orilla del mar,

con su traje de baño a rayas y su pelo hecho moñito…

Es así, se puede tener el corazón algo arrugado

y el alma un tanto apagada.
Y aún así, debo reconocerlo…me siento afortunada y feliz.

2:45 a. m.

...sigo pasos invisibles


Quien dice que el alma se rompe en pedazos?

Es más que eso…se hace polvo, se desintegra,
pero todo el dolor y la tristeza se funde,
con las sonrisas y los besos dulces de la niña de mi alma
y como si la vida y la magia brotaran de su carita alegre,
hoy vuelvo a ver en colores, sin olvidar mi búsqueda,
mis preguntas...sin olvidar.

Y estás tú, el amor de tus manos firmes, pero suaves,
las mismas que toman mi cara, mientras me besas entre lágrimas…
Y si, me dejo envolver por tus brazos para contarte mi dolor y me refugio en tu pecho para secar mi cara salada y me dejo amar con ternura y pasión, mientras olvido la tristeza y recuerdo que también hay amor.

En tan solo unos días sentí tanto….
el peso de un silencio eterno, la ambigüedad de las intenciones,
las razones que no bastan, las preguntas que me hago,
las que ya no quiero hacer, mis ojos cansados del llanto que fluye sin permiso, porque aún no consigo hablar sin llorar.

Y está mi madre, a quien amo, su voz en el teléfono, sus palabras que siento sinceras… porque yo quiero creerte mamá, quiero confiar otra vez, que jamás dejaría de quererte como te quiero, que nada ha sido fácil entre nosotras, pero el amor soporta tanto y nunca se cansa de dar oportunidad…se que me protegías, mami, lo sé.

La búsqueda recién comienza, sueño con tu nombre, imagino tu rostro, me duele tu falta, más aún ahora, que se que me querías, que amabas a mi madre. Y si, sigo pasos invisibles y no tengo a que aferrarme….camino con el corazón desnudo y la palabra “fusilado” hace arder esta herida y enrojece mi memoria, pero sabes?

…..sigo pasos invisibles
y no tengo a que aferrarme,
camino con el corazón desnudo…
cargado de amor.

4:41 p. m.

Reencuentro, pérdida y búsqueda...

Hoy te veo y hablamos, después de mas de 12 años, fuiste tu, papá quien hizo esa elección, fuiste tu quien se alejó y jamás quiso volver…pero hoy es hoy y antes del término del 2006 la vida quiso juntarnos, la vida, la magia, el destino…quizás, tu accidente en auto el 24, el olvido de tus llaves, los regalos que fui a dejar a casa de mi hermano, tu quisiste pasar el mismo día y a la misma hora, hacía calor a pesar de que ya atardecía. Y me miraste pero no me viste, ahí estaba yo con mi hija al lado, sentadas en una banca de la plaza, tu hija a la que no veías hace años, tu nieta que no conocías y en un momento te acercaste y yo extendí mi mano y como si te hubiera visto el día anterior te dije “ Hola!...como estás?”…….algo desconcertado me mirabas y parco y seco como siempre fuiste, tu solo dijiste “bien, gracias y tu, has madurado?” Así comenzó el diálogo en la plaza, mientras en la casa de mi hermano se vivía con expectación el reencuentro, más tarde conversamos mucho, recordamos cosas que yo no quería recordar, revivimos situaciones que tu querías olvidar, coincidimos en los errores que tu y mi madre cometieron y en la inmadurez que me llevó a cometer también los míos, aclaramos puntos, me mostré tal cual soy, aún con el riesgo de “no gustarte” y de que quisieras alejarte otra vez, pero así soy, así pienso, como tu me viste y oíste esa tarde, ya tengo 33 años de vida, de dolores, de alegrías, de aprendizaje, de amor, de sueños. Ahora soy yo, más de lo nunca lo fui, se lo que quiero y lo que no, aprecio mucho mas la vida y a quienes amo y por eso a quien sea que deba agradecer este reencuentro….se lo agradezco.

Pero la vida nos da y nos quita siempre, al parecer jamás ganamos algo sin perder un poco de otra cosa y en el mismo momento en que estoy mirándote y hablando contigo, me cuentas algo que mi mente y mi corazón no son capaces de entender sin sentir un profundo dolor, escucho tus palabras dichas con suavidad, se que no las dijiste para causar tristeza, pero es inevitable. Y al secarme las lágrimas y tomar un segundo vaso de agua, logro volver a pensar y coordinar de nuevo las palabras….¿es cierto lo que acabas de decir?.....duele, duele mucho ¿porque nunca nadie me lo dijo antes?.....porque mi madre no pudo decírmelo? ¿Por qué? Demasiadas preguntas que no hago, porque no te corresponde a ti responder y duele la mentira, duele la falta de confianza, arden las heridas de niñez, cuando trataba de encontrar el motivo para la falta de cariño de tu familia, papá. Ahora es tan claro, por eso jamás pudieron quererme, por eso el tiempo que viví contigo y tus hermanas fue tan duro, tan falto de cariño.

Es extraño, todo tan gris y difuso, ahora que he “recuperado a mi padre”, resulta que en esencia….no lo eres. Dices que yo ya existía cuando conociste a mi madre, dices que solo te bastó verme para enamorarte de mi y amarme con locura, dices que accediste a darme tu apellido por amor, por un enorme amor, porque te conquisté al instante, porque me quisiste de inmediato…….y yo, papi, agradezco tanto que lo describas así, valoro tanto que insistas con tu amor, porque dicho de esa forma, me siento algo menos engañada, algo menos vulnerada, un poco más agradecida de la vida, pero a la vez surge como un grito estridente, dentro de mí la necesidad de saber, si! ¿Quiero saber quien fue o es mi papá?.......desde niña todos siempre me decían que yo era idéntica a mi mamá, pero ahora quiero y necesito saber ¿quien era el?, hay rasgos suyos en mi?.....mi personalidad se le parece?, te quiso mi verdadero padre, mamá?, se amaron o solo fui un accidente? Hasta ahora solo se, que si, se amaron mucho, que el estuvo presente los primeros meses de embarazo, que quizás alcanzó a acariciar tu barriga, mientras yo crecía dentro. Se tan poco y necesito tanto conocer más.

Y mientras todas estas preguntas, se mezclan con las respuestas imprecisas y vagas de ese hombre que está sentado frente a mi, a quien toda mi vida creí mi papá (aunque así fue, bueno o malo, el fue mi papá) mientras mi cabeza se llena de dudas y mi alma se nubla y entristece por la decepción que siento al comprobar que las mujeres que me forjaron como ser humano, a las que les debo en gran medida mi manera de ser y pensar, ellas mis viejitas amadas y mi tía, no pudieron contra la voluntad de mi mamá, para ocultar una verdad que yo tenía todo el derecho a saber, me ahogo en lágrimas, que seco rápidamente cuando mi hija entra en la casa y me pregunta algo o me pide agua. Ella juega feliz con su primo, ella todo pureza, una niña bella y dulce que aún no sabe que hasta los padres a veces podemos llegar a mentir y callar verdades, mi niña alegre y juguetona…y yo la miro y me prometo en silencio que jamás le mentiré, que no tendré secretos que puedan afectar su vida, que como hasta hoy hago, seré consecuente, seré sincera, cumpliré mis promesas, te amaré incondicionalmente hija mía y espero desde mi alma, jamás causarte la pena y el dolor que mi mamá me está haciendo sentir hoy.

Esto lo viví hace pocos días, siempre supe que tenía que escribirlo, porque sería la mejor forma de asumirlo, enfrentarlo y sobre todo de calmar un poco la pena y el dolor que han invadido mi corazón, me he llenado de dudas, de incertidumbres, de inquietud, de ansias de saber más, de miedo porque quizás ya sea tarde para “saber”, pero no descansaré en mi intento. Demoré unos días en decidirme a llevar mi experiencia y mi sentir al “papel virtual”, pero ahora se que debo hacerlo, me siento un poco mejor, estoy en un difícil proceso de asumir esto, de conversar con mi tía, quien me ha contado todo lo que sabe y recuerda (que no es mucho) y ahora debo enfrentar lo que me resulta mas difícil, la conversación con mi mamá, que se hace mucho mas fría porque deberá ser por teléfono, ya que nos separan 1.800 kilómetros de distancia.

Por ahora, solo tengo un nombre y una ciudad…..Jorge Rosales, Temuco. Si existes, te busco y buscaré, tal vez solo para ver tu rostro. Si es cierto lo que me han dicho, lo que me hace doler el alma, si es verdad que fuiste asesinado los meses siguientes al golpe militar, mientras yo nacía….de todas formas te buscaré, mi corazón morirá un poco de pena y se me apretará el pecho mas de lo que hoy está, pero necesito saber que pasó contigo.