2:25 a. m.

Ciento cincuenta y seis petalos...

He pasado parte de la tarde en algo sumamente difícil, estoy cortando los lazos que me unían a ti, a mi amor y a tu desamor. Eliminé algo, de lo que me llevó a amarte, como si fuera una flor a la que le arrancas los pétalos, uno a uno fui leyendo nuestros correos y dejándolos ir, como se, que te debo dejar ir a ti…me quiere, no me quiere, me quiere…..no, no me quiere.

Dura tarea, porque me prometí no leerlos, no perderme en las palabras, sensaciones y deseos que cada uno de ellos transmitía. Ciento cincuenta y seis pétalos, tenía nuestra flor favorita…..aquella en la que nos regalamos el alma una y mil veces, aquella en la que volcamos los deseos no cumplidos, las confesiones retenidas en nuestras mentes y en nuestros cuerpos, desde hace años…cuando nos conocimos. Era imposible no leer, no sentir, no añorar, como imposible es arrancarte de mi ser, de una sola vez y para siempre. Se que no puedo, pero, hoy di el primer paso, no se si el mas difícil porque creo que lo mas duro vendrá, cuando te extrañe de manera desesperada y muera por volver a escribirte firmando como “Tu Princesa”.

Desde hace unos minutos “tu princesa de la luz”, se ha ido, se fue tras de ti, para seguir soñando con tener tu amor, terrenal y cotidiano, ese que pretendía cuidarte, alimentarte, acompañarte, hacerte reír, el mismo que quiso amarte con una sexualidad salvaje, llevada a palabras, las que frecuentemente y como tu decías “te dejaban sin respuesta”, palabras que te quemaban la piel, que te hacían soñar conmigo, que te llevaban a relacionarme con personajes de películas, que te hacían imaginar que te duchabas conmigo por las mañanas y me llevaban a tu cama….que pensabas y sentías en tu cama?...Mis palabras lograron sacar de ti algo nuevo y bello, brotaba de ti una pasión y un “aparente amor”, como nunca sentiste, te gustó, te fascinó…pero también te asustó………
”que no quiero delatarme, que estamos extasiados, que los pensamientos no están en números, fórmulas o cálculos complejos, sino que la mente y el cuerpo siente y ve en sus sueños despiertos, sonidos de una mujer, sus formas femeninas, redondeadas, llenas de curvas peligrosas…se que no puedo tocar pero…¿puedo verte desnuda?, ¿puedo conocer tus formas, tus cavidades, tus depresiones y contornos?...déjame soñar…

Así, eras, esas son tus palabras…..de esto y más fuiste capaz, esto sentías conmigo, por mi, esto provoqué en ti….y creció mas aún, mucho mas………..si, tuve que leer algunos de los cientos de “pétalos arrancados”, dolía ver como, cada uno iba desapareciendo, de ese correo que era solo para nosotros, creado para ti. Y al leer otra vez, me costó creer que eras el mismo de hace cinco años, ese que antes nunca se atrevió a mirarme directo a los ojos, ese que luego me confesaría… “Cuando te ponías frente a mi, me ponías nervioso, uno de los motivos era, que no podía, sin pasar por desubicado y fresco, dejar de ver en tus escotes, la forma de tus pechos”…..Y luego, encandilabas mis deseos y mi alma, despidiéndote así… “Hasta mañana mi Princesa, eres muy dulce…” ; Te mando más besos, ahora han bajado de tus pechos a tu cintura, a tu ombligo y espalda…a mí mándame besos en la frente, pues es seguro que tus labios aliviarán mi dolor y pesar…Yo, vuestro servidor…, lo ves?, ahora lo sé, yo no me enamoré de la nada, del aire, yo no inventé tus sentimientos, hazte responsable, si, tu también aportaste a esta fantasía de amor, te costará reconocerlo, pero es así.

Tu y yo nos debemos mucho, nos entregamos demasiado, nos hicimos regalos que perdurarán por siempre, todos simbólicos, todos intangibles, todos desde el corazón, el alma y el cuerpo mezclados, ligados, empapados…esos regalos que harán que te lleve por siempre conmigo, me regalaste canciones, palabras, cariño, preocupación sincera, confianza y un sinnúmero de confesiones, incluso en algún momento quisiste regalarme tu amor…pero ahí fue donde el pánico te agarró por la espalda, te volteó y ninguneó tu racionalidad, tu fidelidad, tu autocontrol, tu adecuado orden y corrección….y eso te hizo volver a poner los pies sobre la tierra, recordaste que tu jamás te has dejado vencer por una pasión infinita……o será que nunca la viviste?, es cierto, nunca lo hiciste… “y pienso cómo será tenerte…no me lo imagino…nunca he estado con una mujer como tú…”

Así, y una vez que el pánico te mostró su cara, la racionalidad volvió a ser la que dirigía tus pasos, tus palabras, tus horas, tus días, la misma que te hizo dar un paso atrás y pretender que nunca dijiste lo que dijiste, que lo que escribías no era tal, que quizás “nos faltó mas comunicación”. Desde ese día, no volviste a ser al mismo, me querías….como amiga, con ternura, pero no te permitiste volver a decir te quiero, te deseo, amor…..solo a veces, mis palabras y mis encantadores y dulces jugueteos consiguieron sacarte de tu papel de corrección y seriedad, para lograr leer esto…..Quién puede evitar empezar a quererte, a desearte, a necesitarte, por la manera que escribes, por la manera que muestras tu alma, por la manera que atrapas y seduces? Quién puede?....al menos YO NO…Más aún, me encantas…

Hermoso no?...es tuyo, como lo era yo, te debilitaba a ratos y me hacía feliz ganarle a tu razón, aunque fuera por unos minutos robados a tu día…cuando mis palabras llegaban a tu corazón y tu ego se inflaba de gusto, me decías “No tienes remedio…Me dejas sin respuesta…Eres poderosa con las palabras…”. Como aquella vez, en que compartimos tu almuerzo, mi café y torta de naranja, lo recuerdas?....si, esa, esa que yo te daba en la boca…ese día fuimos amigos, muy amigos, como siempre, reímos mucho, pero evitamos mirarnos demasiado, como antes….todo fue “correctamente entretenido”, hasta que bajaste a la estación del Metro conmigo, verdad?.......Fue el minuto en que mas cerca estuvo tu cuerpo y el mío, y en ese instante toda tu fortaleza se derrumbó, toda tu racionalidad te importó poco y sin aviso alguno, me besaste, dulcemente, calidamente, apasionadamente, queriendo mas….pero no!, que estabas haciendo?....absurda debilidad la que te sacó de tu habitual y controlada pasividad. Caíste, como siempre te hubiese gustado caer….en mí.

Una vez te pregunté cuando nos darias, a ambos, la dulce oportunidad de estar juntos, y la respuesta, para mi sorpresa fue… “cuando madure, cuando me sienta capaz, cuando deje de ser niño y sea adulto, cuando sepa lo que quiero….” Cuando sepas lo que quieres?...ojala lo averigües pronto, ya eres grande, amigo mío.

Te escribo y no se que siento, no tengo rabia, tristeza tal vez, por supuesto te sigo queriendo y mucho, pero esto era necesario, ya no quiero seguir esperando por ti, por tus letras, por tus llamados, por mas cariño, por mas sensibilidad de tu parte, ya no….siempre me he querido mucho, nunca me dejé perturbar a este extremo, nunca di tanto cariño, ternura y pasión a quien no la quería, ha sido un exceso de todo. Pese a tantas conversaciones, siento que jamás hablaste con absoluta claridad y sinceridad, tu decías ser malo y torpe con las palabras…..pero era mas que eso, verdad?...no querías decir mas, porque? Creo que tu posición en este “Foolish Games” (recuerdas a Jewel?) era la mas cómoda, la mejor posible, después de todo a quien no le gustaría sentarse y dejarse querer?...reconfortante que día a día, te digan: “te quiero”, “te extraño”, “quisiera estar contigo ahora”, “que descanses amor, sueña conmigo”………..a todos nos gustaría eso, no?...pues tu no eres distinto.


Tus regalos, se quedan conmigo, tus canciones de Ubago y Juanes, las traducciones que te pedí, gracias siempre llegaron a tiempo, tu sincera preocupación por mi salud, las dulces palabras que dejaste aflorar, tu compañía cuando nos vimos y también durante algunas noches frías desde el computador, tu voz, aquella por la que yo hubiese pecado sin culpa, este espacio, sí, este, mi blog nació inspirado en gran medida en ti…así como muchos de los escritos que aquí esperaron, con ansias, ser leídos por tus ojos dormilones y que aun esperan por un comentario tuyo…….tu beso, ese beso, donde fuiste por única vez y durante escasos segundos….mío.

Que te dejo?.....demasiado, enumerar todo lo que te dejo es inútil, yo se, por tus palabras que “dejé mas de una huella en ti”, aun sin tocarte jamás…..Pero se que me recordarás, mucho, incluso mas de lo que tu razón quisiera. Me llevaras en un bolsillo, lo sé y estaré ahí, contigo, cuando escuches todas las canciones que te di, sí, esas….mucho de Bosé, My Inmortal, uno de tus regalos traducidos, Foolish Games, Kissing You, Kissing a Foll, Eres, Mi alma perdida, cuando escuches a Sanz y te diga “Tu no tienes alma” o “Para que me quieras” ……..son muchas mas, es cierto. Me recordarás con Pantaleón y las visitadoras (tu sabes porque), cuando vuelvas a ver a Many y Ellie en La Era del Hielo 2….eso te hará reír, cuando escuches o leas sobre Luis XIV, "El rey Sol" y por supuesto cada vez que llueva...recuerdas esta pregunta? ...¿ y los que andamos sin paraguas y debemos caminar a la casa? y mi respuesta fue: "se mojan...claro que algunos serán mas afortunados que otros, porque al sentir la lluvia caer, solo unos pocos sabrán que hay alguien que los recuerda y extraña, cada vez que llueve"...me vas a extrañar (créeme, así será), cuando revises tu correo y no encuentres palabras dulces y amorosas……solo trabajo, cuando estés enfermo y no puedas dormir bien, volveré a entrar en tus sueños y a humedecer tu cuerpo, cuando mires mis fotos, las que tu pediste y las que yo te quise dar, cuando vayas a una clínica y veas un afiche de una enfermera pidiendo “silencio”, recuerdas eso?, te gustó esa foto….cuando veas “mis ojos”, con ese colorido que encontraste original…..te dejo mas que todo esto y lo sé.

Tu me pides tener “una relación de verdad, sincera, grata, reconfortante, enriquecedora, que aporte apoyo, comprensión, cariño, respeto por el otro” y me preguntas al final “acaso no podemos?”………….y que puedo decir?, yo quise ser verdadera para ti, sincera he sido siempre, tu me hablas de “grato, reconfortante y enriquecedor” y yo te digo que quiero amarte, darte todo…mi pasión, mi desenfreno, mis palabras, mis pensamientos, mi cuerpo, mi risa, mi ardiente paciencia, mi lujuria, mi ternura, mis caricias, mi dulzura, mis manos, mis besos, mi aroma, mi alegría, mi creatividad….yo quise amarte. Quieres una relación que aporte apoyo, comprensión, cariño y respeto por el otro?.....para todo eso está el matrimonio… o al menos así he escuchado de debiera ser………..siento ser pesada, irónica, dura, quizás hasta sea hiriente, si es así, perdóname, pero todo ha nacido así, tal como está escrito y tu sabes mejor que nadie que yo no sirvo para esconder lo que me pasa.

Vuelvo a tu pregunta final…….Acaso no podemos?...No lo se amor, no lo se.

1:21 a. m.

Un pequeño, gran paso...


Quiero compartir algunas horas de mi día, donde estuve sola de nuevo, sola conmigo, con mi música favorita, con mis baños de tina, tan añorados, con mis libros, con mí silencio…….si, porque desde que mi niña se acomodó en mi vientre……..jamás nos habíamos separado, hasta hoy...

Mi pequeño retoño, comenzó a dar los primeros pasos de su educación “oficial”, lo digo así porque ya se ha formado como pequeño ser humano en nuestro hogar, con todo el amor de sus padres y la dedicación exclusiva de su madre. El caso es que hoy, comenzó una etapa nueva de mi vida como mamá……y por supuesto mi hija también comienza a vivir “su vida”. Fue un día hermoso, lleno de caritas felices y risas, de mucha emoción.

Nos levantamos con entusiasmo, almorzó mas temprano, pues los horarios deben cambiar…le tomé muchas fotos, antes de salir hacia el Jardín, con su delantal de cuadrillé rojo……se veía divina la enanita, a ella se le ocurrió cortar unas hermosas flores de color morado, de nuestro jardín, para llevárselas a las tías, y yo lo encontré tan dulce, que la dejé cortar mas flores de lo habitual (adoro mis plantitas, como dice mi mamá “tengo dedos verdes”), luego le lavé las manitos, tomé la mochila y ella ya no daba mas de las ansias por llegar al jardín.

El camino, fue delicioso, caminamos lento, disfrutando del sol, de la tibieza de la primavera, que le regaló a mi niña un día precioso, lleno de árboles con prisa por brotar, de florcitas rosadas a punto de estallar en los ciruelos, de mariposas revoloteando y de esas flores que ya han semillado, que uno sopla y vuelan pelusitas…..no se como se llaman esas cositas como motitas de algodón, que todos hemos soplado desde cabros chicos, pero a ella le fascinan. Por momentos, la dejaba adelantarse un poco, para captar su exquisita figura desde atrás, con esos pacitos que dan los niños, llenos de tambaleo, de inquietud, de piecitos chicos que no avanzan mucho, de piernitas cortas que se cansan luego, con su delantal un poco largo (tengo que arreglarlo, luego), su imagen era absolutamente enternecedora, dulce y obviamente mas para su madre.

Cuando ya divisó las paredes con soles sonrientes, de su jardín, se puso muy contenta y corrió hacia allá, toque el timbre y ella se pegó a la reja, hasta que abrieron y salio la tía a recibirla….mi niña le entregó las flores, con una actitud de inocente angelito (que no siempre tiene, ja!, si no lo sabré yo!!!) y la tía, muy atinada, le dio un abrazo, las gracias y le dijo que se veía muy linda con su moñito y su delantal…..no pasaron ni dos segundos y mientras yo le entregaba algunas cosas a la tía, mi hija estaba escalando una especie de murito de plástico, y me hacía chao desde ahí…..me costó bajarla para darle un buen beso…le tomó la mano a su tía y entró. Y yo….quedé ahí afuera del jardín, como pegada en el tiempo, como que no atinaba a irme, quería, pero mis pies no se movían…..mi ser maternal no captaba que para mi hija fue así de fácil, así de simple, sin llanto, sin pataleta….solo así. Entró a un mundo distinto y nuevo, pero segura de si misma, feliz y con su mente abierta al conocimiento y a los juegos.

Pasados unos minutos de estar torpemente parada fuera, atiné y me di cuenta que debía irme, lo primero que pensé, mientras caminaba, fue que la reacción de mi hija, había sido estupenda y me sentí muy confiada de lo que he hecho por ella, de la manera como la he educado, de la seguridad en si misma que le he transmitido, del amor que le hemos entregado, esperando que la ayude a ser mejor persona y que han hecho de ella una niñita alegre, inteligente y en cierta medida, desde hoy……..independiente.

Al caminar media cuadra, llamé al papá "chocho" y le conté como había sucedido todo aquel acontecimiento….mientras le hablaba, sin darme cuenta me encontré llorando, me corrían unos lagrimones gordos….Andrés me preguntó si estaba triste, pero no era tristeza…era una emoción diferente.
El orgullo no me cabe en el pecho y el amor me llena el alma.... Mi hija es maravillosa

Llegué de vuelta poco después de las dos de la tarde, entré a mi casa y me di cuenta que desde hace tres años y unos meses, no estaba en esta deliciosa situación de “bienvenida soledad”. Me acompañe de Norah Jones, Alicia Keys, Tracy Chapman, y aunque no quería ponerme melancólica, terminé dándome un baño de tina con Alejandro Sanz, cantándome “Tu no tienes alma” y así es……tu, no la tienes.

En fin, a contar de hoy y por cuatro horas diarias, mi hija tiene diversión, aprendizaje y un nuevo mundo por descubrir cada día y yo, tengo preciosas cuatro horas, para volver a dedicarme tiempo, para darme baños de tina, para llenarme de crema el cuerpo con la calma necesaria, para escuchar mi música favorita (la masoquista también), para terminar libros inconclusos y para comenzar otros, para escribir y fotografiar, para pensar y extrañar….

3:09 a. m.

Esta noche cansada.....y tantas otras

Te amo, te odio, te extraño, te deseo.......te beso, te chupo, te succiono, te como.........me pierdo en tu boca, en tu pecho, en tus piernas......te envuelvo con mis brazos, te atrapo entre mis piernas, rasguño tu espalda, te regalo mi rincón mas húmedo y tibio, ese que sangra por ti............sí, también por ti..........para que lo bebas, lo huelas, lo devores, lo llenes de ti, de tu indolencia, de tu desidia, de tu fuego extinto, de tus besos, perdidos y muertos en otros labios, de tu correcto actuar, de tu falta de locura, de tu estúpida inseguridad, de tu inmadurez, de tus manos egoístas, que se niegan a tocarme, de tu maldito amor que no quiere amarme....
Estremécete, siente, regálate un momento inolvidable, la vida es mas que tu vida, el amor es mas de lo que conoces…. y aquí estoy yo.

3:15 a. m.

Este fuego adulto..........

Y aquí estoy otra vez…..la garganta apretada, mis labios desesperados por besarte, mis manos, mientras escriben, acarician las letras, como si se tratara de las líneas de tu cara, con una suavidad que encierra una pasión contenida, con mi mente allá….lejos, a tu lado, sentada junto a tu cama, viéndote dormir y preguntándome si sueñas conmigo. Acaso no te había dejado ir?....si, eso dije que haría…..y de cierta forma lo cumplí, al menos por unos días.

Y, es que soy débil, débil y vulnerable…..débil para dejarte atrás por completo y vulnerable a ti, a cada palabra que escribes, a lo que dices y mas aún, a lo que no dices nunca, pero que sé, está ahí….

No, no es que tu alimentes esta fantasía que parece amor, este fuego dentro mío, que comenzó como una sublime tibieza en el alma, se convirtió en adolescente cuando estuvimos cerca día tras días, se alimentó de tus palabras, de tus ojos tímidos, que se perdían en mi, aún sin plena conciencia de lo que buscaban al verme, de tu claro nerviosismo cuando estábamos cerca. Por fin este fuego, no tuvo mas remedio que encontrar la calma y aplacarse, nos perdimos de vista, dejamos de tener esa peligrosa cercanía, nuestras vidas cambiaron, todo pareció quedar atrás, hasta hace un tiempo, que no es tanto…pero es demasiado, es intenso, es lejano, es diferente…es un tiempo en que el fuego volvió a encenderse, dejó su quieto dormir y se volvió adulto, un adulto fuerte, decidido, tenaz y como tal, ahora no tranza, no sabe de impedimentos, no escucha razones, no quiere “comportarse” como se debe, este fuego adulto, solo sabe que te quiere, te desea, te extraña, a ratos te deja a un lado e intenta convencerse de que se ha logrado dominar a si mismo……..pero está lejos, muy lejos de aquello.

Atrévete a mirarme, dime lo que quieres, lo que sientes….deja de ser el tipo bueno, el que siempre hace lo correcto. Tómame la mano y seamos solo tu y yo, por unas horas, solo para mirarnos larga e intensamente, para reír, para que nuestras manos se hagan el amor con un simple roce, para que nuestros ojos se regalen el amor que no podemos darnos.

9:55 p. m.

La peor de las dietas

He aquí una de las situaciones “tragicómicas”, a la que cualquier pareja puede verse enfrentada en algún momento de la vida. Porqué decidí escribir sobre esto?....porque ahora me tocó vivirlo y de veras, es una lata!!!, sin duda la peor de las dietas….pero es menos amargo si se toma con humor.

No tener sexo, al menos por un mes……….un mes?, sí, dijo el doctor y mirando a mi marido con cara pícara agregó “así que va a estar castigado el hombre” ja ja ja….. Castigado el?, pero si la que sufrirá mas con esta dieta obligada soy yo!!!. Andrés y yo, lo habíamos conversado y sabíamos que esto se venía, luego del procedimiento que debía realizarme. Esta prohibición sexual es rutinaria en los casos de tratamiento de lesiones precancerígenas del cuello uterino. Para quienes no estén al tanto del tema al que hago referencia, los invito a leer “Con una copa de vino”, y si alguno de ustedes quisiera indagar mas atrás, recomiendo, humildemente “Salir a ganarle al mundo”. Bien, entregados los datos para hacer mas clara la lectura, continúo.

La mayor parte de las prohibiciones, generan un deseo mayor de hacer lo que no se puede y en lo que se refiere al sexo, al menos para nosotros, es mucho peor. Parece que al decirnos que no podemos tener sexo, la dopamina y la serotonina se ponen de acuerdo y se lanzan a la carga del deseo sin piedad alguna. ¿Qué, quienes son estas chicas?....si quieren saber mas, pueden ir al link que les puse.

Tengo que reconocer que en nuestro día a día, somos normalmente “ganosos”, desde siempre. Ahora, cuando son causas de salud, como en mi caso, las que te obligan a dejar de tener sexo, por un tiempo, no hay nada que hacer, ni alegato que valga, solo queda cumplir…..y ¡¡como cuesta, por favorrr!!. Los primeros días nos lo tomábamos en broma, porque tenía miedo hasta de sentarme derecha, dolía un poco y tenía que hacer un reposo moderado. Pero con el pasar de los días, cualquier contacto “piel con piel”, se vuelve un incendio, cuando la hija se duerme y nos sentamos a ver televisión, regaloneando "sanamente", le doy un besito en el cuello y como la temperatura sube al instante, terminamos besándonos con una pasión atroz, de esos besos que provocan deseo, humedecen todo y te ponen a punto. Hay que recordar que Andrés, estará castigado para hacerme el amor, pero no está impedido en absoluto de excitarse, tener deseos y orgasmos, así que……como yo soy extremadamente conciente de aquello, he practicado cuanta variación sexual conozco para satisfacer sus deseos y hacerlo gozar, pese a la prohibición aquella. Estupendo para el!! (aunque… nunca como hacerte el amor a ti, me dice….y mas lo amo por eso), pero que pasa conmigo ¿Y ahora quien podrá ayudarme?......El chapu que?.....¡Chanfle!, y también PLOP!!!, porque para mí no puede haber nada, ni siquiera sexo oral, nada…(hasta que termine la cicatrización), así que, con todo el amor que le tengo, me hace feliz satisfacerlo, pero y después?.........solo una ducha fría, no queda otra. Si, sí, ya se lo que estarán pensando, están las caricias, los juegos eróticos, están mis pechos y otras zonas erógenas de mi cuerpo, si, están ahí, pero no me vengan con cosas….y después de los juegos eróticos, las palabritas calientes, los besos apasionados y los toqueteos varios, en que termina todo?…..un momento animalmente esperado…la unión física absoluta entre los cuerpos de los amantes, la penetración. Si señores! sin todos los factores en juego, el sexo no es lo mismo.

Bueno para no "calentar el agüita" y después no tomarse el té, como dicen por ahí, les sugiero a quienes estén pasando por esta tediosa y ganosa situación ja, ja, ja!, cumplir al menos con las siguientes recomendaciones:

  • Hagan como yo y guarden todas las pantaletas de encaje, sí, sí esas que te dejan el “popis”, ligeramente descubierto y que a el le gustan tanto. Para que decir los colales, ni lo sueñen, cierren el cajón de la ropa interior hot, con llave. Es más si pueden se ponen esos calzones de abuelita, los llamados “mata pasiones”, es mas seguro.
  • No se les ocurra hacer “sapping” y quedarse pegados con las películas calentonas del The Film Zone, no se los recomiendo, produce estragos en las hormonas que están como cabro chico baboso, viendo tomar helado a otro.
  • Chicas, no supliquen pidiendo “la puntita no mas”, en primer lugar, me imagino que ya sabrán, que eso….NO EXISTE y también porque si las súplicas hacen efecto en él, se van a meter en un lío y el doctor los va a pillar altiro.
  • No se acuesten ligeros de ropa, menos lo hagan sin nada………..es inevitable, se van a querer “dar” y la frustración es enorme!! Si no lo sabré yo…
  • No intenten ducharse juntos, pensando que será algo “tierno”, puro regaloneo no más. NO será así y por más pequeño que sea el baño y por muy fresca que esté el agua, se verán intentando toda clase de proezas para “hacerlo sin hacerlo”.


Esto es absolutamente fuera de broma; ténganse paciencia, porque la mayoría de las parejas que tenemos hijos pequeños, casi sin disponibilidad de tiempo para los dos y sin poder salir solos, tenemos como único desahogo de tensiones y presiones, el hacer el amor y cuando no se puede tener esta “deliciosa distracción”, a ratos el malhumor puede apoderarse de ustedes. Por ultimo, tengan fe….los días pasan, aunque un mes parecerá una eternidad.

Estoy viviendo este proceso con buen humor y apoyo de mi pareja, este post ha sido en una onda muy lúdica, pero lejos de la humorada, esto se puede convertir en “tema importante” si no se sabe llevar de buena forma.

Un besote para todos quienes se sientan identificados con mis letras y …..envíenme buenas vibras, esto me cuesta mucho, como dice mi querida Icy…..Valoooorrrrrr!!!

Ah!!, lo olvidaba, tres hurra por mi!................ya estoy cercana, faltan cerca de 14 días y…..sí, estoy marcando con cruces el calendario…ja, ja, ja.

3:23 a. m.

"Te quedaron salados, pero estan ricos"

Hace unas semanas atrás, estábamos almorzando, cuando, a propósito de un comercial Andrés se antojó y dijo “mmmm…., podrías hacer ravioles con salsa uno de estos días”. Como a mi me gusta regalonearlo y soy amante de los “detallitos” que endulzan la vida, en la próxima visita al supermercado los compré.

Mientras me internaba en el mundo de la cocina, (que me gusta muchísimo), no pude evitar recordar….es que los ravioles con salsa son algo especial. Picando cebolla, rayando zanahoria, sintiendo el aroma del ajo, los pimientos verde y rojo y las ramitas de cilantro, mi mente voló….cinco años atrás, en el mes de Julio.

Comenzaba el invierno cuando tomamos la decisión de vivir juntos, después de conocernos poco mas de seis meses y de pololear un mes y medio. ¿Que opinaron las familias?…..la mía no tenía mucho que decir, pues hacía mucho tiempo yo era absolutamente independiente (además, de seguro ya estaban "curados de espanto" conmigo), la suya, mas conservadora...sí, se asustaron un poco, pero con 26 y 27 años, no había nada ni nadie, que nos impidiera hacer realidad el deseo de formar pareja. No fue fácil, porque los recursos económicos eran limitados, solo alcanzarían para solventar nuestros gastos, pese a trabajar los dos, ya no podríamos ir al cine, ni a comer fuera, pero valía la pena el sacrificio, estábamos demasiado enamorados.

Sacando cuentas y haciendo malabares, arrendamos un nidito de amor, era Julio, todo estaba helado, mas en una casa vacía que solo tenía cajas de cartón con nuestras pocas pertenencias y bolsos con con ropa, en lo que se suponía sería el living, una cocina vieja y destartalada, donación de una amiga mía, una estufa a parafina de segunda mano, aporte de mi tía (para “no morir en el intento”, dijo ella), juntamos dos televisores y dos equipos de musica, cada uno traía lo suyo (tiempo después vendimos los mas viejitos), un montón de cds y libros......y como todo nidito de amor, nuestro dormitorio, una cama de una plaza para los dos, dormíamos apretaditos, calientitos e incómodos, pero demasiado felices, sin duda. Es increíble como al amor no le importa dormir cucharita durante meses, porque el tamaño de la cama no te permite otra posición.

La primera semana de nuestro proyecto de vida, fue algo escasa de comodidades, pero bella. Nos levantábamos pasado las 6:15, después de hacer el amor (así es al comienzo, a cada rato, se acuerdan?). Entre risas y “apúrate que llegamos tarde”, salíamos de la casa a tomar la micro amarilla que, después de una hora y cuarto de saltos y frenadas, nos dejaba a tres cuadras de nuestra oficina, llegábamos a timbrar, un beso y nos vemos, cada uno a su lugar. La hora del almuerzo era toda nuestra, unos sándwich, una bebida, un yogurt y una manzana. El ahorro pasó a ser importante porque ahora éramos responsables de nuestros compromisos de arriendo, agua, luz, teléfono, gas, etc. A las siete de la tarde, salíamos felices, porque íbamos a nuestra casita, solo nosotros. Solos, para acostarnos a la hora que quisiéramos, para andar todo el día en ropa interior, para quedarnos en la cama hasta tarde, para hacer competencias de "play station" hasta la madrugada, para ducharnos juntos, para hacer el amor cuantas veces nos dieran ganas.

Así llegó el primer fin de semana de nuestra vida en pareja, había que celebrarlo con algo rico y especial. Recordé que cuando pololeábamos, nos gustaba ir a comer pastas a un restaurante en la calle Moneda, entonces pregunté si le gustaría comer ravioles con salsa, preparados con todo mi amor y por supuesto dijo que sí. Partimos caminando hacia el supermercado que quedaba como a 15 minutos, compramos solo lo justo, porque no teníamos refrigerador, así que era imposible comprar para estar abastecidos, solo lo necesario.


Para mí no era difícil encargarme del almuerzo, puesto que yo ya era una cocinera bastante experimentada, fue divertido, porque casi no teníamos utensilios de cocina, no había una tablita donde picar verduras y cuando quise rayar la zanahoria, me di cuenta que no teníamos rayador, solo había una olla y un sartén. Así que tuve que hacer la salsa en el sartén para poder cocer los ravioles en la única olla. Mientras yo ponía todo de mi, en esa salsa, el colgaba cuadros en las paredes, sacaba cosas de las cajas y trataba de colocar las barras para las cortinas, para poder sacar las “elegantes” sábanas que colgaban de las ventanas. En esos momentos ambos poníamos todo de nuestra parte, para que esa casa medio vacía se sintiera como un hogar.

Entre tantas emociones, besos, abrazos, caricias, risas y coqueteos, entre martillo, clavos, taladro y tarugos, entre la alegría de saber que iniciábamos algo especial y el cansancio de hacer el amor a cada rato……la deliciosa salsa para los ravioles sufrió las consecuencias de mi poca concentración. Sí, le puse demasiada sal.

Cuando todo estuvo listo, armamos una mesita plegable redonda, que era de mi abuela, la pusimos junto a la cama (porque no teníamos sillas), servimos bebida en jarritos de loza (no habían vasos) y pusimos dos de los tres tenedores que formaban parte de “nuestro juego de cubiertos”, sacamos mi juego de loza jamás usado y yo, absolutamente embriagada de amor serví los ravioles con salsa, orgullosa de mi deliciosa creación y ansiosa de que mi amado probara mi comida y comprobara mi “buena mano”. Como si fuera una comedia romántica, yo le pedí alegremente que probara primero y me diera su opinión, cuando vi su cara supe inmediatamente que el almuerzo ideal, no era tal. Tragó con dificultad, tomó mucha bebida y mirándome con ternura dijo “te quedaron salados, pero están ricos igual”, eso fue suficiente para desatar mi llanto desconsolado. El me abrazaba y me repetía una y otra vez que no importaba, que igual se podían comer y que estaban ricos, pero parecía que con cada frase mi llanto aumentaba, tenía rabia, como me podía haber pasado algo así con nuestra primera comida juntos?

Después de mucho llanto, besos, abrazos y consuelo, me calmé. Me dejé querer por un buen rato, mientras los ravioles se enfriaban en los platos…..cuando la pena pasó, dio paso a las risas y a las bromas, el humor mejoró. Andrés llenó los jarritos con bebida, se llevó los ravioles a la cocina, los calentó, volvió con los platos y me dijo que con Coca Cola, “todo pasaba pa dentro” y que ni se notaría la sal demás. El estaba muerto de hambre y yo no quería comer por la pena, así que me hizo un “avioncito” para que probara y me pidió que no lo dejara comer solo en nuestro primer almuerzo en casa…..fue un día lindo, de esos que cinco, diez o veinte años después aun se recuerdan, de esos que el corazón atesora por lo bello, por lo sencillo y en especial porque son momentos irrepetibles.


Vuelvo al presente, mi salsa para los ravioles está lista y ya no me paso de sal. De seguro cuando nos sentemos a la mesa, recordaremos esta historia que hoy quise compartir con ustedes y nos vamos a reír y a emocionar con el recuerdo, porque, aunque ahora hay un lindo comedor, un living cómodo, una cama amplia, una casa amoblada sencilla, pero bonita, una hija maravillosa y miles de recuerdos mas, este día que les acabo de relatar fue el comienzo de una historia, nuestra historia, que aun se escribe, día tras día.


6:41 p. m.

Mientras llueve.....

Ya lo he dicho antes, los días grises y lluviosos, provocan una extraña necesidad en mi, la necesidad de contar, de hablar con extrema sinceridad, de escribir para sanar. Siempre ha sido así, desde muy niña, cuando lloraba en la ventana mirando la lluvia.

Hoy quise creer que te dejaba ir…..no a ti, no físicamente, no podría, pues nunca has sido mío. Lo que dejaba ir era mi extrema pasión por ti y ese noble pero discutible amor que me provocas, he conseguido grandes avances, te escribo, sí, aun lo hago, pero ahora nuestras conversaciones son correctas, absolutamente amigables, sin expresiones de ningún otro sentimiento, que no sea amistad. Ahora hablamos de las familias, de las hijas, del trabajo, de cómo estuvo el fin de semana, solo así. Nos mantenemos comunicados, pero “a raya”, con límites claros (que antes no teníamos). He logrado recuperar mi calma, volver a mis rutinas dejando la dependencia del mail. Puedo levantarme cada mañana, sin encender el computador como primera medida desesperada, antes no podía hacer eso. Puedo abrir mi correo y no siento pena o frustración si no me has escrito, puedo pasar todo el fin de semana sin recordarte, sin esperar con ansiedad que llegue el lunes para reanudar alguna conversación. Me siento bien, no me lleno de tristeza, es mas, creo que estoy sanando de la enfermedad que me provocaste, una bella enfermedad, por cierto…..está bien, sí, quizás yo quise enfermar de amor. Me dejé envolver por las palabras y por el recuerdo de años pasados, donde pudo ser, pero no fue.

Estoy sanando, me siento fuerte, fuerte como para no sufrir, fuerte para no quedarme hasta la madrugada escribiéndote sobre lo que siento y lo que quiero, fuerte para pasar un día completo sin mirar mi correo, pequeños grandes logros para quien estuvo tan herida. Estoy mejorando y también te lo debo a ti, gracias a los límites que pusiste, sin decirlo levantaste un muro, al comienzo dolió y me costó comprenderte, pero como tú dijiste “será mejor ser buenos” y es cierto, es mejor.

De vez en cuando, una canción o la lluvia te trae a mí con cariño, a veces se nos escapan palabras que nos recuerdan que aún hay algo, pero los dos las ignoramos, nos hemos vuelto buenos para frenar a tiempo.

Hoy quise creer que te dejaba ir….pero no, no te dejo ir, solo te pierdo de vista un poco, solo te dejo alejarte cada día más, nunca te dejaré ir por completo. Tienes un lugar privilegiado en mi corazón y yo no puedo arrancar de mi alma, a quienes amo o he amado.

2:50 a. m.

Morir Lejos

Este mes es el cumpleaños de mi abuela, mi Nina. Uno de los mayores amores de mi vida, madre, abuela, apoderada del colegio, protectora, ella podía ocupar todos los roles que tenían relación conmigo y todos los hacía bien. Mi casa estaba junto a la casa de mis abuelas, por lo que cada invierno, mi mamá dejaba de llevarnos a mi hermano y a mi a la sala cuna, para dejarnos con mis abuelas y mi tía (hermana de mi mamá). Yo crecí en este hogar lleno de amor y de mujeres fuertes, mujeres inteligentes… mujeres admirables, sería muy largo contar el porque todas y cada una de ellas merecía todos estos adjetivos, eso será para la autobiografía que algún día escribiré.

Mis años de niñez siempre fueron entre estas mujeres, abuela, tía abuela y tía materna, luego de la separación de mis padres, que fue bastante tormentosa, mi hermano se fue a vivir con mi padre y yo me quedé con ellas. Tiempo después, mi mamá comenzó una relación con quien es hace casi 25 años su marido y a quien llamo papá. Por razones laborales fue trasladado a Iquique y ahí se comenzó a desarmar mi mundo. Tenía que tomar la decisión más dolorosa de mi niñez, partir con mi mamá o quedarme con mis viejitas y mi tía, que eran mi burbuja de amor, donde nada me dañaba... Fue muy difícil, decidir sobre esto a los ocho o nueve años, fue dramático, por todos lados perdía algo, un trozo de mi corazón allá y el otro acá. A esa edad, comencé a ver la vida como realmente era, no todo era bello, no podía tener todo lo que yo quería, el dolor estaría presente en el norte o acá, maduré por obligación….me quedé con mis abuelas y mi tía, ese era mi nido. En esa casa todo era para mí, y a pesar de ello no era una malcriada insoportable, me educaron bien, me hicieron fuerte, pero sensible, bondadosa pero con la cuota precisa de desconfianza, me hablaron de igualdad, de motivación, de inquietudes, de compartir, me enseñaron de derechos y obligaciones. Como admiraba yo a estas mujeres, como las amaba…no podía concebir mi vida sin ellas, fueron mis viejitas las que secaron mis lágrimas colegiales, las que escucharon mis suspiros adolescentes, las que, en las tardes de invierno me llevaban a la cama una bandeja con te con leche y pan tostado, mientras yo veía “tardes de cine” con ellas, nos encantaba ver películas de Fred Aster, Ginger Rogers o Jim Kelly, para que hablar de las películas de Elvis….lo pasábamos tan bien. Mi niñez en esa casa fue feliz, solo me llenaba de lágrimas las tardes de invierno cuando llovía, no se porque la lluvia siempre me causó nostalgia de mi mamá, me pegaba a la ventana y lloraba, lloraba mucho…hasta que llegaba una de ellas y me tenía abrazada por largo rato, sin decir nada. Mis viejitas siempre sabían lo que tenía, les bastaba mirar mis ojos para saber que dolor causaba mis lágrimas.

Así pasó la vida, yo crecí y ellas envejecieron, todo pasó tan rápido. Siempre pensé, que sería de mi cuando mis abuelas no estuvieran, se me apretaba el pecho al pensarlo...

Un día llegó la invitación a casa, una tía invitaba a mi Nina a Palma de Mallorca, donde ella vivía hace muchos años, con pasajes pagados y todo. Mi vieja estaba feliz, le brillaban los ojos….y yo me sentía terriblemente egoísta, porque desde que llegó la carta no quise que fuera. Nunca le dije sobre los miedos que tenía en mente, no quería traspasarle mis pensamientos negativos a ella, estaba tan feliz, decía que era el sueño de su vida, como retenerla entonces?, con que derecho?

El 8 de Diciembre del 98, día de mi cumpleaños, partimos rumbo al aeropuerto, mi tía y yo llenas de miedos e inseguridades de los que nunca hablamos, hasta tiempo después. Mi corazón apretado, cuando cruzó policía internacional, la pena fue mas grande y la certeza de no volverla a ver se hizo insoportable, lloré como nunca, lloré como adelantando lo que venía. Le dije miles de veces que la amaba mucho, que la extrañaría, que cualquier cosa que pasara, me llamara, a la hora que fuera.

Los primeros días de Febrero del 99 recibimos el llamado de Palma, mi abuela se había caído en la calle y se había fracturado la cadera. La angustia y la desesperación de no poder partir corriendo a verla nos destrozó, no teníamos el dinero necesario para emprender viaje, estábamos atadas de pies y manos en Chile, con la mujer que nos dio su vida entera, enferma y al otro lado del mundo. No podía dejar de pensar en mi Nina, necesitaba oírla, me decían que estaba mejor, pero no me dejaban hablar con ella. En la oficina y a través de Internet, conseguí los datos del hospital en Palma, tuve que llamar muchas veces para poder ubicarla, le prometí a mi jefe que podía descontarme todos los llamados, me pasaban de un lugar a otro, hasta que de pronto su voz dulce, pero triste, contestó el teléfono….casi morí de pena en ese instante, en su voz un poco adormecida por los calmantes, se notaba el dolor, la tristeza, el cansancio. Intenté hablarle con alegría y optimismo, le dije cuanto la amábamos, cuanto la extrañábamos, le pedí que tuviera fuerza para recuperarse y volver, ella repetía que nos extrañaba mucho, “mis niñas” (mi tía y yo), “como las necesito”… con el alma hecha pedazos y sin querer cortar el teléfono, me despedí, porque ella ya no tenía fuerzas para hablar más. Absolutamente descompuesta, pedí permiso y me fui a casa de mi tía, le conté todo, lloramos juntas, descubrimos que ambas teníamos los mismos presentimientos y aprehensiones antes del viaje, luego nos tomamos un “té con leche”, recordando a nuestra Nina.

A las cinco de la mañana del día siguiente, mi tía me llamó para decirme que mi Nina había muerto. El dolor más grande, una pena insoportable, un vacío enorme, comencé a quedarme huérfana, ella no era “como” mi madre, era mi madre.

Este 17 de Agosto es su cumpleaños, pero no puedo ir a verla, está allá en la tierra de sus sueños, donde quiso pasar sus vacaciones ideales. Palma de Mallorca, se quedó con mi viejita.

Morir lejos….cuando alguien a quien amas muere lejos de ti, se duplica el dolor, la desesperación, el consuelo nunca llega. El duelo no termina, no tener un espacio físico donde hablar con ella, donde dejarle flores….hasta el día de hoy las extraño, las veo, cierro los ojos y sus gestos, sus movimientos, voces, caricias y mimos vienen a mi. Cada vez que cocino las recetas que ellas me enseñaron, cada vez que bordo un cuadro en punto cruz, cada vez que le tejo un chaleco a mi hija, cada alegria que quiero contarles, cada vez que tengo pena, cuando necesito fuerza, ellas están conmigo.

4:01 a. m.

Tu Princesa

Hoy veo que te convertí en un símbolo especial, en el príncipe azul que cada “niña mujer” alguna vez quiso tener, con el que soñó, por el que suspiró....solo que el príncipe que yo elegí, ya tenía reina y palacio, jamás vendría en un caballo blanco a buscarme, no me probaría el zapatito de cristal, no me despertaría con un beso rompiendo el hechizo de una malvada bruja, no pelearía con dragones para sacarme de la torre...es más, el príncipe que yo elegí dista mucho de la versión original, no es alto, rubio y musculoso, sus ojos no son claros y no recita versos para mi.

A pesar de todo, soy "su Princesa", no porque yo lo diga, no; no sería tan altanera, soy su “Princesa de la Luz”, porque así me llamó un día, y lo que sentí al recibir aquel título de nobleza, me llevó a perderme en él, a ver mas allá de su presencia física, a inventar la fantasía de “nosotros”, la amistad se selló y creció, creció, con el tiempo. Luego, años mas tarde me sorprendió nuevamente escribiendo “es una condición inherente a tu persona, no se adquiere luego para bien o para mal, ERES Princesa “. La distancia y los años sin vernos, sin saber uno del otro, no pudieron romper el hechizo de esta Princesa, ella te esperaba y te pensaba, logró calmar sus ansias de ti y encontró un nuevo amor, es cierto, pero jamás te borró de su mente…hasta que una mañana, luego de haber estado recordándote al hablar con otros, apareciste preguntando si, “aun brillaba”. No se, si en ese momento había luz en mi, pero desde que respondí a tu pregunta el brillo no se ha ido más…