3:17 p. m.

Tus manos haciéndo camino...



Cuando creo que ya olvidé ese encuentro
Mi piel dice que me equivoco
Aún recuerdo tus ojos bellos
Tan parecidos…los tuyos a los míos
Y tus manos en mi cara
Y la camisa blanca
Y los latidos galopando en mi pecho

Cuando pienso y creo que ya no sentiré nada
Me equivoco, otra vez
Todavía está el temblor de mis piernas
Y tus manos haciendo camino en mí
Y los árboles en la ventana
Y los papeles sobre la mesa

Y un dulce juego “tápate la cara, ya?...uno, dos, tres”

Hay besos ansiosos
Hay manos sedientas
Tuvimos magia en cada palabra
Quedó una hermosa deuda, entre tú y yo





Mientras escribía estas líneas me acompaño esta canción...si quieres oirla.

4:23 p. m.

Simplemente...feliz

Pocos de los que alguna vez me han leído sabrán como y porqué comencé mi blog, pero si leen los comienzos se darán cuenta el porque de mi alegría hoy.

La palabra cáncer entró en mi vida, tal como el cáncer quiso entrar en mi cuerpo, sufrí con la sola idea de enfermar, moría de pena al creer que podría morir y no ver crecer a mi hija, no cuidarla yo misma. Sentí que era algo tan injusto, porque yo siempre me controlaba a tiempo, porque siempre he sido muy cuidadosa y responsable, porque soy una buena persona, porque amo con todas mis fuerzas a la gente que me rodea y a la vida misma, porque a mi? Ahora se que las mismas preguntas y afirmaciones nos hacemos miles de mujeres cada año, frente a un posible cáncer cervicouterino y otras con menos suerte y mas valentía aún, lo enfrentan no solo como una posibilidad, sino como un hecho.

Han pasado casi cuatro meses, al comienzo fue muy duro, porque solo habían preguntas sin respuestas concretas, muchos exámenes desagradables y dolorosos, idas y venidas al médico, muchos gastos, una gran tristeza y lágrimas que parecían no tener fin, cada vez que miraba a mi hija tenía que contener mi pena para no preocuparla, pero sobre todo, un gran miedo, noches sin poder dormir, ansiedad…y todo eso generó otras mil cosas, increíblemente muy bellas. Volví a tener la certeza de los amores que me rodean, de mis papás, de mis hermanos, de mi pareja, de mis tíos, todos se encargaron de hacerme sentir amada, todos me regalaron sus brazos para llorar y regalonear, pero sobre todo, me mantuvieron con el mejor ánimo posible, ya que en estos casos en estado anímico juega un papel muy importante.

Comencé a escribir el proceso, llegó el primer lector de mis palabras con sus dulces comentarios de apoyo, cariño y fuerza…era El Hombre Imaginario y como era imaginario, ya no está, pero el siempre tendrá el título del “lector numero uno” porque lo fue y para mi sus palabras fueron tremendamente importantes y reconfortantes. Y tratándose de amigos, no puedo dejar de mencionar a “el de siempre” que no necesita más explicaciones, tú sabes que tu apoyo y preocupación en esos días, fueron vitales para mí.

Bueno hace ya siete días volví a tomarme el PAP, para saber como estaba mi organismo luego de los procedimientos a los que debí someterme para alejar al cáncer. Tuve que esperar cinco largos días con mucha ansiedad y nerviosismo, pero tratando de pensar de manera positiva. Ayer fui a retirar el resultado y mientras firmaba con la mano temblorosa el libro para que me lo entregaran, pasaban por mi cabeza cientos de cosas, pero sobre todo mi hija….respiré profundo y lo abrí…….”Negativo para células neoplásicas malignas”. Estoy sana, estoy sana….y estoy feliz!! Tan agradecida de la vida, por este resultado, tan contenta, que mejor regalo de cumpleaños y Navidad que saber que estoy bien? Se que debo controlarme muy seguido, pero tengo esperanza y fe en que si soy responsable, la amenaza se quedará solo en eso, en una amenaza….a la que le doblé la mano.


Dejo una canción que es bellísima y especial, para mí.


12:43 a. m.

La loca de la ventana



Así la llaman, los que durante años la han visto gritar, llorar, reír y amar en esa ventana.

Dicen que un día, siendo ya una mujer madura, se enamoró de un hombre al que solo vio una vez, un hombre que luego, le escribía cartas, con el que intercambiaba y compartía momentos, sensaciones, gustos y los mayores y ocultos placeres de ambos. Cuentan que un día, el simplemente se cansó de escribir, ya no hubo más cartas para ella, ni más complicidad, ni amor ni deseo al borde del pecado. Nunca pudo conformarse con su desaparición, ella siguió escribiendo a aquella casilla de correo, pero nunca más hubo respuesta.

Pasaron los años, varios y ella ya no era la misma, su pelo descuidado, arrugas en su cara, arrugas de angustia, manchas de tristeza….sus uñas mal pintadas, su mirada siempre perdida, buscando una respuesta. En ese estado, recibió un día una carta, era de su amor de palabras…..pero el ya no hablaba de amor, ni había poemas, ni compartía secretos. Solo algunas letras para pedirle, que no insistiera, que dejara de escribirle porque el ya no le respondería nunca más. Que había conocido a una mujer más joven, de la misma forma en que la conoció a ella (por correo), que estaba alucinado y extasiado con esta mujer, que tenían miles de cosas en común, que aún no la conocía en persona, pero que ya sentía que podría enamorarse de ella, en un instante…..y al terminar de leer esa carta, esta mujer que ya era triste y gris, simplemente….dejo de ser.

“La loca de la ventana” le dicen y la mayoría de la gente que la observa, se ríe de ella ¡mírenla!....pero si le habla a un árbol! "Está loca, déjala". Y es cierto, ella solo grita, llora, ríe y ama, a ese ser que cree ver, en la silueta del único amante que ha tenido en su vida, el viejo y torcido árbol que queda bajo su ventana.

Y yo la miro desde cierta distancia y no puedo evitar sentir algo de lástima, algo de ternura, con ganas de abrazarla y contenerla, con una profunda desconfianza, porque tiene pequeños minutos de lucidez y cuando eso ocurre….maldice a esa mujer más joven que le quitó a su amor de palabras. Y como su mente no está clara, su odio es contra cualquier mujer más joven, que se cruce en su camino, pero disfraza su rabia con palabras en verso, con distintas personalidades, con halagos innecesarios, con una gran ironía, con una odiosa mirada….hasta que de pronto alguien grita: ¡pero si está loca, ya...vuelve a tu ventana! Y en su tremenda locura, eso aún le duele, la sume en la tristeza, pierde la mirada y vuelve a quedarse quieta, asomada a su ventana y
vuelve a mirar su árbol y lo maldice…pero lo ama.

6:20 p. m.

Te escucho...

Salí de mi casa, tenía hora al médico y desde que subí al colectivo, comenzaron las sorpresas. Parece que hay días en que las personas tenemos “sed de comunicación”.

Buenas tardes, me deja en Integramédica?....”claro que si poh damita” (un señor de unos 70 años), me subo, estamos solos y de pronto me dice “y tan jovencita y al médico” (y yo pienso que a este señor me lo llevo para la casa, para que me suba el ánimo a diario, ja!) Aunque usted no lo crea, estoy llena de achaques, respondo. “Pucha mijita, que me queda a mi entonces”, así comenzamos a conversar, un hombre esforzado como muchos en este país, quedó viudo hace un par de años y aún no logra dejar de extrañar a su mujer, sus hijos todos con su propia vida, tiene nietos, pero como los hijos tienen vidas tan de ciudad, poco y nada los ve, porque “ellos no tienen tiempo de venir a verme”. Un tesoro este tata, un dulce hombre, con sus manitos manchadas y su pelo cano.

Llego al centro médico y como es habitual entre los señores de la medicina, el doc está atrasado, yo tengo hora a las 15:20, pero resulta que a las 15:20, recién entra la paciente de las 14:30….Uf!, pero bueno antes de entrar, ella y yo también hablamos, una chica buenamoza, morena, 31 años, dos hijos y pasando por un muy mal período en su matrimonio. Mientras Paty entra con el doctor, la señora que está a mi lado (con una obesidad mórbida y carita alegre), me dice que ella se atiende con el doctor hace cinco años, comienza a hablar y yo, al comienzo contesto solo con monosílabos, me gusta hablar y escuchar, pero a veces solo quiero guardar silencio. Pero ella sigue y su cara simpática y su espontánea manera de ser me termina conquistando, me cuenta que se le quedo el carné en un juzgado, al que fue hace unas horas, me dice que estaba haciendo una demanda en contra de un hombre que la estafó. Yo no indago mucho, pues no me gusta, pero ella necesita hablar y sacar sus penas y en unos instantes le corren las lágrimas cuando me cuenta que su marido murió (enfermo por culpa del asbesto) hace siete meses, y que a los dos meses de morir el, apareció un tipo que cantaba rancheras y trato de conquistarla, al parecer era un vecino que conocía hace años, la llenó de canciones, de vez en cuando flores y comidas y ella se creyó el cuento. El tipo la hizo sentir importante…como hacía mucho no se sentía. Y ella cayó y le prestó dinero, no una, varias veces y le compró cosas con sus tarjetas de crédito y todos le decían que era un fresco, pero ella estaba presa de la fantasía y no pudo ver la realidad. Siento su tristeza, me cuenta que el tipo le debe mas de 500.000 pesos, pero lo que más le duele no es la estafa en dinero, es el engaño a su corazón, a su autoestima, a su sonrisa…ella llora y yo no la conozco, pero le doy todos mis pañuelos desechables y le digo que no deje de quererse, que saldrá adelante, pero en el fondo, su dolor me llega al alma.

Se va la señora Verónica y llega un matrimonio de abuelitos, adorables!....ella inicia la conversación preguntándome donde compré mis sandalias y agrega que son muy lindas, pero muy altas para ella. Luego suena mi celular y el abuelito sonríe mientras dice en tono de complicidad “la están controlando”, me río y le digo que no, que mi pareja no me controla, que casi no me llama durante sus horarios de trabajo, el abuelito me mira y con su carita dulce y pícara y dice “Mire usted, si yo fuera el, estaría más pendiente”, es muy bonita dice (otro que me llevo para la casa, pienso jajaja!). Me preguntan cuantos años llevo en pareja, si tengo hijos, me dicen que las niñitas son adorables, que ellos siempre quisieron una niña, pero que solo tuvieron dos hombres. Que ahora viven solos, pero que tienen “un niño”, un perrito, “kiltro" (dice ella), "pero es un chiche”.

Me hablaron de sus hijos, recordaron su matrimonio, se rieron con los caprichos de mi hija y con las travesuras que les conté, me llenaron de consejos para soportar el matrimonio “en buena” y de buenos deseos al despedirnos.

Y me voy, salgo del centro médico y pienso porque las personas tenemos tanta necesidad de comunicarnos, aunque sea con quienes no conocemos y a los que, probablemente no volveremos a ver.

Solo vine a ver a un médico y me llevo los nombres y los rostros de todas estas personas. Me llevo sus palabras, sus confesiones, sus alegrías y sus penas, las lágrimas de una mujer muy herida, los consejos sabios de gente que ha vivido más que yo. La penita disfrazada de comprensión, que tenía aquel abuelo que manejaba el colectivo, porque el comprende que lo visiten poco, pero le duele. La esperanza de una mujer joven, de resolver sus problemas de pareja, pronto.

Cada uno carga con sus problemas, con sus anhelos y tristezas, así como también con sus alegrías y esperanzas.

¿Como ocurre que todos los que estábamos ahí, a la espera, terminemos conversando, sobre tanta cosa diferente?....porque hay personas que nos dan la confianza suficiente para hablar?...porque elegir a un desconocido para contar nuestros dolores?...Solo se que a cada uno de ellos, le entregué tiempo, le regalé una sonrisa, los escuché con respeto e intenté darles un poco de simpatía y dulzura. Y…se siente bien.

1:11 a. m.

Aún....



Susúrrale a mi piel tus deseos
Los que te llenan de impaciencia
Los que adolecen de calma

Y que las yemas de tus dedos me hablen de ti…

De la búsqueda hambrienta de tu boca inclemente

A la que yo responderé
Con la humedad desesperada
Que nace entre mis piernas

Con mis pechos erguidos… a la espera de tu aliento


Ya he dicho que mis palabras no son tuyas……pero a veces, vuelan, revolotean, me miran, no se convencen y no se porque, pero pienso que llegan hasta tu ventana y cada una de sus letras te acarician la cara y te miran dormir. Aún.



10:35 p. m.

Huella...



De tu bosque y tu playa soy
Compañía de tu caminar sereno

De silencios y miradas
Son nuestros paseos
Silencios que hablan
Miradas que leen almas

Y al caminar ambos sabemos
Que la distancia no existe
Como tampoco el encuentro
Que la armonía que buscamos
No es más que un sitio incierto

Y desde aquella incertidumbre
Me miras
Me sueñas
Me piensas
Y yo…yo me quedo quieta
Y me vuelvo huella tras tus pasos

7:33 p. m.

Y yo solo florecía en calma.....


Me miraste, pero no me viste
Me creíste común y caíste en el engaño de tus ojos bellos.




Era un simple botón lleno de anhelos



En un jardín plagado de flores bellas, bellas todas,
Cargando sus envidias e inseguridades, cada una de ellas.




Y hoy?.....mírame ahora
Así soy
Y te perdiste una belleza sin par
Una de la que solo tu te privaste
Una que va más allá de lo que alcanzas a ver

Y yo solo florecía en calma…

1:33 a. m.

Letras de nada















Y desde la lejanía que acostumbras, me cuentas de ti
Desde la misma, que yo intento imponer.
Inmovilizo mi corazón, ¡deja de latir!
Te leo, pero no siento….no! miento.
Te leo y el corazón ya tiene alas, de solo ver tu nombre
Pero no lo autorizo, no le permito latir más fuerte
Ya no…no por ti.

Y no dices nada bello, no hay letras soñadas
No hay pasión, ni amor….
Y por primera vez no me perturba
La costumbre, la certeza, el saber
Si ya no siento?....siento, pero no.

Y si aún te sueño?.....
Y si aún busco tu boca?
Como?....si todavía te haría el amor con la misma locura?
Si mi deseo sigue enfermo por ti?
Mis ansias de dártelo todo?....
Las ganas de tomar tu mano y caminar, solo caminar….

Y tal como me pregunto, me respondo
Punto por punto, pero en silencio.
Porque tú jamás preguntas, nunca dices,
porque sabes de sobra….te has cansado de saber.

Como me he cansado yo, de preguntar, de decir,
de esperar, de entender.
Tus silencios se me hacen eternos, pero ya no duelen…casi.
Te abro, te leo, te cierro…y ya.

Justificar lo injustificable?....si eso te deja tranquilo.

1:36 a. m.

La ducha

"Pasa, la puerta está abierta, estoy en la ducha"…. Esta frase me enervó. Confieso que durante unos minutos no supe que hacer, porque por una parte me pareció un gran exceso de confianza y por otra, una provocación. Finalmente entré y me acerqué a la puerta del baño que estaba entreabierta. Ella, mi perla divina, estaba desnuda bajo un chorro de agua tibia que resbalaba sobre su cuerpo. Al trasluz de la cortina pude ver la silueta de su cuerpo y ese movimiento de sus manos al frotarse el pelo, lo que situaba de una forma más provocativa sus senos. Hacía calor y yo solamente llevaba unos jeans y una camisa. Seguía luchando entre la timidez y la decisión y por fin triunfó ésta. Me desnudé, traspasé la cortina y me situé ante ella. Su sonrisa me tranquilizó. Pasó la esponja por mi espalda y yo acaricié la suya en un movimiento reflejo que sirvió para acercar nuestros cuerpos hasta que se rozaron en toda su longitud. Estuvimos largo tiempo abrazados sin que el agua dejase de caer. Era un agua balsámica. No hicimos el amor, algo casi incomprensible entre una mujer de 32 años y un varón de 40… el amor estaba presente sin necesidad de sexo. Nos miramos, nos besamos, nos secamos y nos vestimos.

Me convidó a un refresco de fruta natural que tenía preparado y luego nos fuimos al cine, que era el motivo de nuestra cita.

Pasaban "Memorias de África" y la visión de una cascada, me recordó los minutos anteriores en su casa. Supongo que a ella también, porque en ese momento apretó muy fuerte mi mano.


Me han vuelto a hacer un regalo, uno de los que más amo, palabras y sueños, imaginación....Era jugo de Naranja con Plátano.

4:25 p. m.

Tengo...




Tengo …racimo abultado, de besos sin dueño,
botón de pecados, cada uno de ellos.
Botones de faltas, botones de anhelos,
noches sin sueño, botón de desvelos.

Tengo… la pasión y la ira,
en el color de mis labios,
tengo un amor… que regado por el suelo,
muere de impaciencia, en solitario.

Y se hace fuerte y se hace dulce
Y se vuelve dolor, dolor nacarado…

Tengo…racimo de sueños, de sueños en duelo,
sentencia de amor, de amor en desvelo.
Impaciencia del alma, del alma y del cuerpo,
cadencia y ritmo, si soy piel y deseo.

Tengo….mar de placeres, en cada brote,
cientos de besos y diferentes notas,
tengo aromas de cielo y tierra,
de lluvia y viento, de primavera.

Soy pétalo rosa, soy grito silente
Tengo...o tuve, soy...o fui.