3:15 a. m.

Este fuego adulto..........

Y aquí estoy otra vez…..la garganta apretada, mis labios desesperados por besarte, mis manos, mientras escriben, acarician las letras, como si se tratara de las líneas de tu cara, con una suavidad que encierra una pasión contenida, con mi mente allá….lejos, a tu lado, sentada junto a tu cama, viéndote dormir y preguntándome si sueñas conmigo. Acaso no te había dejado ir?....si, eso dije que haría…..y de cierta forma lo cumplí, al menos por unos días.

Y, es que soy débil, débil y vulnerable…..débil para dejarte atrás por completo y vulnerable a ti, a cada palabra que escribes, a lo que dices y mas aún, a lo que no dices nunca, pero que sé, está ahí….

No, no es que tu alimentes esta fantasía que parece amor, este fuego dentro mío, que comenzó como una sublime tibieza en el alma, se convirtió en adolescente cuando estuvimos cerca día tras días, se alimentó de tus palabras, de tus ojos tímidos, que se perdían en mi, aún sin plena conciencia de lo que buscaban al verme, de tu claro nerviosismo cuando estábamos cerca. Por fin este fuego, no tuvo mas remedio que encontrar la calma y aplacarse, nos perdimos de vista, dejamos de tener esa peligrosa cercanía, nuestras vidas cambiaron, todo pareció quedar atrás, hasta hace un tiempo, que no es tanto…pero es demasiado, es intenso, es lejano, es diferente…es un tiempo en que el fuego volvió a encenderse, dejó su quieto dormir y se volvió adulto, un adulto fuerte, decidido, tenaz y como tal, ahora no tranza, no sabe de impedimentos, no escucha razones, no quiere “comportarse” como se debe, este fuego adulto, solo sabe que te quiere, te desea, te extraña, a ratos te deja a un lado e intenta convencerse de que se ha logrado dominar a si mismo……..pero está lejos, muy lejos de aquello.

Atrévete a mirarme, dime lo que quieres, lo que sientes….deja de ser el tipo bueno, el que siempre hace lo correcto. Tómame la mano y seamos solo tu y yo, por unas horas, solo para mirarnos larga e intensamente, para reír, para que nuestras manos se hagan el amor con un simple roce, para que nuestros ojos se regalen el amor que no podemos darnos.

9:55 p. m.

La peor de las dietas

He aquí una de las situaciones “tragicómicas”, a la que cualquier pareja puede verse enfrentada en algún momento de la vida. Porqué decidí escribir sobre esto?....porque ahora me tocó vivirlo y de veras, es una lata!!!, sin duda la peor de las dietas….pero es menos amargo si se toma con humor.

No tener sexo, al menos por un mes……….un mes?, sí, dijo el doctor y mirando a mi marido con cara pícara agregó “así que va a estar castigado el hombre” ja ja ja….. Castigado el?, pero si la que sufrirá mas con esta dieta obligada soy yo!!!. Andrés y yo, lo habíamos conversado y sabíamos que esto se venía, luego del procedimiento que debía realizarme. Esta prohibición sexual es rutinaria en los casos de tratamiento de lesiones precancerígenas del cuello uterino. Para quienes no estén al tanto del tema al que hago referencia, los invito a leer “Con una copa de vino”, y si alguno de ustedes quisiera indagar mas atrás, recomiendo, humildemente “Salir a ganarle al mundo”. Bien, entregados los datos para hacer mas clara la lectura, continúo.

La mayor parte de las prohibiciones, generan un deseo mayor de hacer lo que no se puede y en lo que se refiere al sexo, al menos para nosotros, es mucho peor. Parece que al decirnos que no podemos tener sexo, la dopamina y la serotonina se ponen de acuerdo y se lanzan a la carga del deseo sin piedad alguna. ¿Qué, quienes son estas chicas?....si quieren saber mas, pueden ir al link que les puse.

Tengo que reconocer que en nuestro día a día, somos normalmente “ganosos”, desde siempre. Ahora, cuando son causas de salud, como en mi caso, las que te obligan a dejar de tener sexo, por un tiempo, no hay nada que hacer, ni alegato que valga, solo queda cumplir…..y ¡¡como cuesta, por favorrr!!. Los primeros días nos lo tomábamos en broma, porque tenía miedo hasta de sentarme derecha, dolía un poco y tenía que hacer un reposo moderado. Pero con el pasar de los días, cualquier contacto “piel con piel”, se vuelve un incendio, cuando la hija se duerme y nos sentamos a ver televisión, regaloneando "sanamente", le doy un besito en el cuello y como la temperatura sube al instante, terminamos besándonos con una pasión atroz, de esos besos que provocan deseo, humedecen todo y te ponen a punto. Hay que recordar que Andrés, estará castigado para hacerme el amor, pero no está impedido en absoluto de excitarse, tener deseos y orgasmos, así que……como yo soy extremadamente conciente de aquello, he practicado cuanta variación sexual conozco para satisfacer sus deseos y hacerlo gozar, pese a la prohibición aquella. Estupendo para el!! (aunque… nunca como hacerte el amor a ti, me dice….y mas lo amo por eso), pero que pasa conmigo ¿Y ahora quien podrá ayudarme?......El chapu que?.....¡Chanfle!, y también PLOP!!!, porque para mí no puede haber nada, ni siquiera sexo oral, nada…(hasta que termine la cicatrización), así que, con todo el amor que le tengo, me hace feliz satisfacerlo, pero y después?.........solo una ducha fría, no queda otra. Si, sí, ya se lo que estarán pensando, están las caricias, los juegos eróticos, están mis pechos y otras zonas erógenas de mi cuerpo, si, están ahí, pero no me vengan con cosas….y después de los juegos eróticos, las palabritas calientes, los besos apasionados y los toqueteos varios, en que termina todo?…..un momento animalmente esperado…la unión física absoluta entre los cuerpos de los amantes, la penetración. Si señores! sin todos los factores en juego, el sexo no es lo mismo.

Bueno para no "calentar el agüita" y después no tomarse el té, como dicen por ahí, les sugiero a quienes estén pasando por esta tediosa y ganosa situación ja, ja, ja!, cumplir al menos con las siguientes recomendaciones:

  • Hagan como yo y guarden todas las pantaletas de encaje, sí, sí esas que te dejan el “popis”, ligeramente descubierto y que a el le gustan tanto. Para que decir los colales, ni lo sueñen, cierren el cajón de la ropa interior hot, con llave. Es más si pueden se ponen esos calzones de abuelita, los llamados “mata pasiones”, es mas seguro.
  • No se les ocurra hacer “sapping” y quedarse pegados con las películas calentonas del The Film Zone, no se los recomiendo, produce estragos en las hormonas que están como cabro chico baboso, viendo tomar helado a otro.
  • Chicas, no supliquen pidiendo “la puntita no mas”, en primer lugar, me imagino que ya sabrán, que eso….NO EXISTE y también porque si las súplicas hacen efecto en él, se van a meter en un lío y el doctor los va a pillar altiro.
  • No se acuesten ligeros de ropa, menos lo hagan sin nada………..es inevitable, se van a querer “dar” y la frustración es enorme!! Si no lo sabré yo…
  • No intenten ducharse juntos, pensando que será algo “tierno”, puro regaloneo no más. NO será así y por más pequeño que sea el baño y por muy fresca que esté el agua, se verán intentando toda clase de proezas para “hacerlo sin hacerlo”.


Esto es absolutamente fuera de broma; ténganse paciencia, porque la mayoría de las parejas que tenemos hijos pequeños, casi sin disponibilidad de tiempo para los dos y sin poder salir solos, tenemos como único desahogo de tensiones y presiones, el hacer el amor y cuando no se puede tener esta “deliciosa distracción”, a ratos el malhumor puede apoderarse de ustedes. Por ultimo, tengan fe….los días pasan, aunque un mes parecerá una eternidad.

Estoy viviendo este proceso con buen humor y apoyo de mi pareja, este post ha sido en una onda muy lúdica, pero lejos de la humorada, esto se puede convertir en “tema importante” si no se sabe llevar de buena forma.

Un besote para todos quienes se sientan identificados con mis letras y …..envíenme buenas vibras, esto me cuesta mucho, como dice mi querida Icy…..Valoooorrrrrr!!!

Ah!!, lo olvidaba, tres hurra por mi!................ya estoy cercana, faltan cerca de 14 días y…..sí, estoy marcando con cruces el calendario…ja, ja, ja.

3:23 a. m.

"Te quedaron salados, pero estan ricos"

Hace unas semanas atrás, estábamos almorzando, cuando, a propósito de un comercial Andrés se antojó y dijo “mmmm…., podrías hacer ravioles con salsa uno de estos días”. Como a mi me gusta regalonearlo y soy amante de los “detallitos” que endulzan la vida, en la próxima visita al supermercado los compré.

Mientras me internaba en el mundo de la cocina, (que me gusta muchísimo), no pude evitar recordar….es que los ravioles con salsa son algo especial. Picando cebolla, rayando zanahoria, sintiendo el aroma del ajo, los pimientos verde y rojo y las ramitas de cilantro, mi mente voló….cinco años atrás, en el mes de Julio.

Comenzaba el invierno cuando tomamos la decisión de vivir juntos, después de conocernos poco mas de seis meses y de pololear un mes y medio. ¿Que opinaron las familias?…..la mía no tenía mucho que decir, pues hacía mucho tiempo yo era absolutamente independiente (además, de seguro ya estaban "curados de espanto" conmigo), la suya, mas conservadora...sí, se asustaron un poco, pero con 26 y 27 años, no había nada ni nadie, que nos impidiera hacer realidad el deseo de formar pareja. No fue fácil, porque los recursos económicos eran limitados, solo alcanzarían para solventar nuestros gastos, pese a trabajar los dos, ya no podríamos ir al cine, ni a comer fuera, pero valía la pena el sacrificio, estábamos demasiado enamorados.

Sacando cuentas y haciendo malabares, arrendamos un nidito de amor, era Julio, todo estaba helado, mas en una casa vacía que solo tenía cajas de cartón con nuestras pocas pertenencias y bolsos con con ropa, en lo que se suponía sería el living, una cocina vieja y destartalada, donación de una amiga mía, una estufa a parafina de segunda mano, aporte de mi tía (para “no morir en el intento”, dijo ella), juntamos dos televisores y dos equipos de musica, cada uno traía lo suyo (tiempo después vendimos los mas viejitos), un montón de cds y libros......y como todo nidito de amor, nuestro dormitorio, una cama de una plaza para los dos, dormíamos apretaditos, calientitos e incómodos, pero demasiado felices, sin duda. Es increíble como al amor no le importa dormir cucharita durante meses, porque el tamaño de la cama no te permite otra posición.

La primera semana de nuestro proyecto de vida, fue algo escasa de comodidades, pero bella. Nos levantábamos pasado las 6:15, después de hacer el amor (así es al comienzo, a cada rato, se acuerdan?). Entre risas y “apúrate que llegamos tarde”, salíamos de la casa a tomar la micro amarilla que, después de una hora y cuarto de saltos y frenadas, nos dejaba a tres cuadras de nuestra oficina, llegábamos a timbrar, un beso y nos vemos, cada uno a su lugar. La hora del almuerzo era toda nuestra, unos sándwich, una bebida, un yogurt y una manzana. El ahorro pasó a ser importante porque ahora éramos responsables de nuestros compromisos de arriendo, agua, luz, teléfono, gas, etc. A las siete de la tarde, salíamos felices, porque íbamos a nuestra casita, solo nosotros. Solos, para acostarnos a la hora que quisiéramos, para andar todo el día en ropa interior, para quedarnos en la cama hasta tarde, para hacer competencias de "play station" hasta la madrugada, para ducharnos juntos, para hacer el amor cuantas veces nos dieran ganas.

Así llegó el primer fin de semana de nuestra vida en pareja, había que celebrarlo con algo rico y especial. Recordé que cuando pololeábamos, nos gustaba ir a comer pastas a un restaurante en la calle Moneda, entonces pregunté si le gustaría comer ravioles con salsa, preparados con todo mi amor y por supuesto dijo que sí. Partimos caminando hacia el supermercado que quedaba como a 15 minutos, compramos solo lo justo, porque no teníamos refrigerador, así que era imposible comprar para estar abastecidos, solo lo necesario.


Para mí no era difícil encargarme del almuerzo, puesto que yo ya era una cocinera bastante experimentada, fue divertido, porque casi no teníamos utensilios de cocina, no había una tablita donde picar verduras y cuando quise rayar la zanahoria, me di cuenta que no teníamos rayador, solo había una olla y un sartén. Así que tuve que hacer la salsa en el sartén para poder cocer los ravioles en la única olla. Mientras yo ponía todo de mi, en esa salsa, el colgaba cuadros en las paredes, sacaba cosas de las cajas y trataba de colocar las barras para las cortinas, para poder sacar las “elegantes” sábanas que colgaban de las ventanas. En esos momentos ambos poníamos todo de nuestra parte, para que esa casa medio vacía se sintiera como un hogar.

Entre tantas emociones, besos, abrazos, caricias, risas y coqueteos, entre martillo, clavos, taladro y tarugos, entre la alegría de saber que iniciábamos algo especial y el cansancio de hacer el amor a cada rato……la deliciosa salsa para los ravioles sufrió las consecuencias de mi poca concentración. Sí, le puse demasiada sal.

Cuando todo estuvo listo, armamos una mesita plegable redonda, que era de mi abuela, la pusimos junto a la cama (porque no teníamos sillas), servimos bebida en jarritos de loza (no habían vasos) y pusimos dos de los tres tenedores que formaban parte de “nuestro juego de cubiertos”, sacamos mi juego de loza jamás usado y yo, absolutamente embriagada de amor serví los ravioles con salsa, orgullosa de mi deliciosa creación y ansiosa de que mi amado probara mi comida y comprobara mi “buena mano”. Como si fuera una comedia romántica, yo le pedí alegremente que probara primero y me diera su opinión, cuando vi su cara supe inmediatamente que el almuerzo ideal, no era tal. Tragó con dificultad, tomó mucha bebida y mirándome con ternura dijo “te quedaron salados, pero están ricos igual”, eso fue suficiente para desatar mi llanto desconsolado. El me abrazaba y me repetía una y otra vez que no importaba, que igual se podían comer y que estaban ricos, pero parecía que con cada frase mi llanto aumentaba, tenía rabia, como me podía haber pasado algo así con nuestra primera comida juntos?

Después de mucho llanto, besos, abrazos y consuelo, me calmé. Me dejé querer por un buen rato, mientras los ravioles se enfriaban en los platos…..cuando la pena pasó, dio paso a las risas y a las bromas, el humor mejoró. Andrés llenó los jarritos con bebida, se llevó los ravioles a la cocina, los calentó, volvió con los platos y me dijo que con Coca Cola, “todo pasaba pa dentro” y que ni se notaría la sal demás. El estaba muerto de hambre y yo no quería comer por la pena, así que me hizo un “avioncito” para que probara y me pidió que no lo dejara comer solo en nuestro primer almuerzo en casa…..fue un día lindo, de esos que cinco, diez o veinte años después aun se recuerdan, de esos que el corazón atesora por lo bello, por lo sencillo y en especial porque son momentos irrepetibles.


Vuelvo al presente, mi salsa para los ravioles está lista y ya no me paso de sal. De seguro cuando nos sentemos a la mesa, recordaremos esta historia que hoy quise compartir con ustedes y nos vamos a reír y a emocionar con el recuerdo, porque, aunque ahora hay un lindo comedor, un living cómodo, una cama amplia, una casa amoblada sencilla, pero bonita, una hija maravillosa y miles de recuerdos mas, este día que les acabo de relatar fue el comienzo de una historia, nuestra historia, que aun se escribe, día tras día.


6:41 p. m.

Mientras llueve.....

Ya lo he dicho antes, los días grises y lluviosos, provocan una extraña necesidad en mi, la necesidad de contar, de hablar con extrema sinceridad, de escribir para sanar. Siempre ha sido así, desde muy niña, cuando lloraba en la ventana mirando la lluvia.

Hoy quise creer que te dejaba ir…..no a ti, no físicamente, no podría, pues nunca has sido mío. Lo que dejaba ir era mi extrema pasión por ti y ese noble pero discutible amor que me provocas, he conseguido grandes avances, te escribo, sí, aun lo hago, pero ahora nuestras conversaciones son correctas, absolutamente amigables, sin expresiones de ningún otro sentimiento, que no sea amistad. Ahora hablamos de las familias, de las hijas, del trabajo, de cómo estuvo el fin de semana, solo así. Nos mantenemos comunicados, pero “a raya”, con límites claros (que antes no teníamos). He logrado recuperar mi calma, volver a mis rutinas dejando la dependencia del mail. Puedo levantarme cada mañana, sin encender el computador como primera medida desesperada, antes no podía hacer eso. Puedo abrir mi correo y no siento pena o frustración si no me has escrito, puedo pasar todo el fin de semana sin recordarte, sin esperar con ansiedad que llegue el lunes para reanudar alguna conversación. Me siento bien, no me lleno de tristeza, es mas, creo que estoy sanando de la enfermedad que me provocaste, una bella enfermedad, por cierto…..está bien, sí, quizás yo quise enfermar de amor. Me dejé envolver por las palabras y por el recuerdo de años pasados, donde pudo ser, pero no fue.

Estoy sanando, me siento fuerte, fuerte como para no sufrir, fuerte para no quedarme hasta la madrugada escribiéndote sobre lo que siento y lo que quiero, fuerte para pasar un día completo sin mirar mi correo, pequeños grandes logros para quien estuvo tan herida. Estoy mejorando y también te lo debo a ti, gracias a los límites que pusiste, sin decirlo levantaste un muro, al comienzo dolió y me costó comprenderte, pero como tú dijiste “será mejor ser buenos” y es cierto, es mejor.

De vez en cuando, una canción o la lluvia te trae a mí con cariño, a veces se nos escapan palabras que nos recuerdan que aún hay algo, pero los dos las ignoramos, nos hemos vuelto buenos para frenar a tiempo.

Hoy quise creer que te dejaba ir….pero no, no te dejo ir, solo te pierdo de vista un poco, solo te dejo alejarte cada día más, nunca te dejaré ir por completo. Tienes un lugar privilegiado en mi corazón y yo no puedo arrancar de mi alma, a quienes amo o he amado.

2:50 a. m.

Morir Lejos

Este mes es el cumpleaños de mi abuela, mi Nina. Uno de los mayores amores de mi vida, madre, abuela, apoderada del colegio, protectora, ella podía ocupar todos los roles que tenían relación conmigo y todos los hacía bien. Mi casa estaba junto a la casa de mis abuelas, por lo que cada invierno, mi mamá dejaba de llevarnos a mi hermano y a mi a la sala cuna, para dejarnos con mis abuelas y mi tía (hermana de mi mamá). Yo crecí en este hogar lleno de amor y de mujeres fuertes, mujeres inteligentes… mujeres admirables, sería muy largo contar el porque todas y cada una de ellas merecía todos estos adjetivos, eso será para la autobiografía que algún día escribiré.

Mis años de niñez siempre fueron entre estas mujeres, abuela, tía abuela y tía materna, luego de la separación de mis padres, que fue bastante tormentosa, mi hermano se fue a vivir con mi padre y yo me quedé con ellas. Tiempo después, mi mamá comenzó una relación con quien es hace casi 25 años su marido y a quien llamo papá. Por razones laborales fue trasladado a Iquique y ahí se comenzó a desarmar mi mundo. Tenía que tomar la decisión más dolorosa de mi niñez, partir con mi mamá o quedarme con mis viejitas y mi tía, que eran mi burbuja de amor, donde nada me dañaba... Fue muy difícil, decidir sobre esto a los ocho o nueve años, fue dramático, por todos lados perdía algo, un trozo de mi corazón allá y el otro acá. A esa edad, comencé a ver la vida como realmente era, no todo era bello, no podía tener todo lo que yo quería, el dolor estaría presente en el norte o acá, maduré por obligación….me quedé con mis abuelas y mi tía, ese era mi nido. En esa casa todo era para mí, y a pesar de ello no era una malcriada insoportable, me educaron bien, me hicieron fuerte, pero sensible, bondadosa pero con la cuota precisa de desconfianza, me hablaron de igualdad, de motivación, de inquietudes, de compartir, me enseñaron de derechos y obligaciones. Como admiraba yo a estas mujeres, como las amaba…no podía concebir mi vida sin ellas, fueron mis viejitas las que secaron mis lágrimas colegiales, las que escucharon mis suspiros adolescentes, las que, en las tardes de invierno me llevaban a la cama una bandeja con te con leche y pan tostado, mientras yo veía “tardes de cine” con ellas, nos encantaba ver películas de Fred Aster, Ginger Rogers o Jim Kelly, para que hablar de las películas de Elvis….lo pasábamos tan bien. Mi niñez en esa casa fue feliz, solo me llenaba de lágrimas las tardes de invierno cuando llovía, no se porque la lluvia siempre me causó nostalgia de mi mamá, me pegaba a la ventana y lloraba, lloraba mucho…hasta que llegaba una de ellas y me tenía abrazada por largo rato, sin decir nada. Mis viejitas siempre sabían lo que tenía, les bastaba mirar mis ojos para saber que dolor causaba mis lágrimas.

Así pasó la vida, yo crecí y ellas envejecieron, todo pasó tan rápido. Siempre pensé, que sería de mi cuando mis abuelas no estuvieran, se me apretaba el pecho al pensarlo...

Un día llegó la invitación a casa, una tía invitaba a mi Nina a Palma de Mallorca, donde ella vivía hace muchos años, con pasajes pagados y todo. Mi vieja estaba feliz, le brillaban los ojos….y yo me sentía terriblemente egoísta, porque desde que llegó la carta no quise que fuera. Nunca le dije sobre los miedos que tenía en mente, no quería traspasarle mis pensamientos negativos a ella, estaba tan feliz, decía que era el sueño de su vida, como retenerla entonces?, con que derecho?

El 8 de Diciembre del 98, día de mi cumpleaños, partimos rumbo al aeropuerto, mi tía y yo llenas de miedos e inseguridades de los que nunca hablamos, hasta tiempo después. Mi corazón apretado, cuando cruzó policía internacional, la pena fue mas grande y la certeza de no volverla a ver se hizo insoportable, lloré como nunca, lloré como adelantando lo que venía. Le dije miles de veces que la amaba mucho, que la extrañaría, que cualquier cosa que pasara, me llamara, a la hora que fuera.

Los primeros días de Febrero del 99 recibimos el llamado de Palma, mi abuela se había caído en la calle y se había fracturado la cadera. La angustia y la desesperación de no poder partir corriendo a verla nos destrozó, no teníamos el dinero necesario para emprender viaje, estábamos atadas de pies y manos en Chile, con la mujer que nos dio su vida entera, enferma y al otro lado del mundo. No podía dejar de pensar en mi Nina, necesitaba oírla, me decían que estaba mejor, pero no me dejaban hablar con ella. En la oficina y a través de Internet, conseguí los datos del hospital en Palma, tuve que llamar muchas veces para poder ubicarla, le prometí a mi jefe que podía descontarme todos los llamados, me pasaban de un lugar a otro, hasta que de pronto su voz dulce, pero triste, contestó el teléfono….casi morí de pena en ese instante, en su voz un poco adormecida por los calmantes, se notaba el dolor, la tristeza, el cansancio. Intenté hablarle con alegría y optimismo, le dije cuanto la amábamos, cuanto la extrañábamos, le pedí que tuviera fuerza para recuperarse y volver, ella repetía que nos extrañaba mucho, “mis niñas” (mi tía y yo), “como las necesito”… con el alma hecha pedazos y sin querer cortar el teléfono, me despedí, porque ella ya no tenía fuerzas para hablar más. Absolutamente descompuesta, pedí permiso y me fui a casa de mi tía, le conté todo, lloramos juntas, descubrimos que ambas teníamos los mismos presentimientos y aprehensiones antes del viaje, luego nos tomamos un “té con leche”, recordando a nuestra Nina.

A las cinco de la mañana del día siguiente, mi tía me llamó para decirme que mi Nina había muerto. El dolor más grande, una pena insoportable, un vacío enorme, comencé a quedarme huérfana, ella no era “como” mi madre, era mi madre.

Este 17 de Agosto es su cumpleaños, pero no puedo ir a verla, está allá en la tierra de sus sueños, donde quiso pasar sus vacaciones ideales. Palma de Mallorca, se quedó con mi viejita.

Morir lejos….cuando alguien a quien amas muere lejos de ti, se duplica el dolor, la desesperación, el consuelo nunca llega. El duelo no termina, no tener un espacio físico donde hablar con ella, donde dejarle flores….hasta el día de hoy las extraño, las veo, cierro los ojos y sus gestos, sus movimientos, voces, caricias y mimos vienen a mi. Cada vez que cocino las recetas que ellas me enseñaron, cada vez que bordo un cuadro en punto cruz, cada vez que le tejo un chaleco a mi hija, cada alegria que quiero contarles, cada vez que tengo pena, cuando necesito fuerza, ellas están conmigo.

4:01 a. m.

Tu Princesa

Hoy veo que te convertí en un símbolo especial, en el príncipe azul que cada “niña mujer” alguna vez quiso tener, con el que soñó, por el que suspiró....solo que el príncipe que yo elegí, ya tenía reina y palacio, jamás vendría en un caballo blanco a buscarme, no me probaría el zapatito de cristal, no me despertaría con un beso rompiendo el hechizo de una malvada bruja, no pelearía con dragones para sacarme de la torre...es más, el príncipe que yo elegí dista mucho de la versión original, no es alto, rubio y musculoso, sus ojos no son claros y no recita versos para mi.

A pesar de todo, soy "su Princesa", no porque yo lo diga, no; no sería tan altanera, soy su “Princesa de la Luz”, porque así me llamó un día, y lo que sentí al recibir aquel título de nobleza, me llevó a perderme en él, a ver mas allá de su presencia física, a inventar la fantasía de “nosotros”, la amistad se selló y creció, creció, con el tiempo. Luego, años mas tarde me sorprendió nuevamente escribiendo “es una condición inherente a tu persona, no se adquiere luego para bien o para mal, ERES Princesa “. La distancia y los años sin vernos, sin saber uno del otro, no pudieron romper el hechizo de esta Princesa, ella te esperaba y te pensaba, logró calmar sus ansias de ti y encontró un nuevo amor, es cierto, pero jamás te borró de su mente…hasta que una mañana, luego de haber estado recordándote al hablar con otros, apareciste preguntando si, “aun brillaba”. No se, si en ese momento había luz en mi, pero desde que respondí a tu pregunta el brillo no se ha ido más…

2:14 a. m.

La prohibición y la inspiración

Parece que en mi caso, mientras mas serias son las prohibiciones, mas son los deseos de romper las reglas.....este es un extracto de la carta de amor y pasión de una mujer al hombre que quiere y no tiene. A veces las explicaciones están demas.

.....Quien sí merece, todo mi deseo, cariño, pasión, sensualidad y sexualidad eres tu, definitivamente tu, aunque no me ames, no importa, basta el amor que yo te tengo, al menos bastaría a la hora de hacerte el amor, al momento de hacerte cerrar tus ojos dormilones para sentir el contacto de mi piel suave y tibia, de mi lengua húmeda en tu miembro, de mis manos masajeando tu cuerpo...comenzando por tus piernas, avanzando hacia tus caderas, apoderándose de tu sexo, recorriendo tu pecho y tu espalda con suaves cosquilleos o pasionales rasguños, según sea el sentir de mi cuerpo, la excitación del momento o el delicado orgasmo que me recorra...hoy le regalaría mis pechos a tu boca, se los entregaría por completo, cerraría mis ojos y le rogaría a tu boca que los comiera, sí, así como se lee, así como se escucha, rogaría porque tus labios suaves y redondos succionaran mis pezones con hambre, con hambre de la que provoca desenfreno, con hambre de la que siente un hombre por una mujer, con esa ferocidad con que tu me has deseado mas de una vez, porque yo se que es así. Con ese mismo apetito feroz, te dejaría lamer todo lo que de mi quieras saborear, olfatear cada rincón de mi piel, como animal que sigue el rastro de su presa. Si te tuviera esta noche, si hoy fueras mío, si tu quisieras serlo...

Como llegan a mi las palabras adecuadas, cuando estás tu de por medio, aún no te convences de mi naturaleza? Yo soy así, siempre he sido sensual y sexual y he gozado sin ninguna vergüenza con esto. Pero contigo es peor, mucho peor, mis deseos de ti estremecen mis pensamientos, dejando mi cuerpo extenuado, no por el bello agotamiento de tenerte y amarte, sino por el inmenso deseo contenido, que agota y consume las energías al mismo tiempo que genera mas y mas y mas.

No puedo morir sin sentirte mío, dentro mío, sobre, bajo, tras de mí, pegado a mi...pero mío.

Te quiero, digo te quiero y quiero decir mas...pero lo tengo prohibido.

3:07 a. m.

Con una copa de vino

Esta noche quise regalarme un pequeño placer, mientras escribo, tomo una deliciosa copa de Cabernet Sauvignon de Viña Undurraga…..Ah!!! Placer de placeres. Algo que me encanta hacer por las noches de invierno es tomar una copa de vino tinto, ideal si me acompañan, pero en mi caso es siempre sola, (excepto por Norah Jones y The nearness of you) ya que mi hombre a estas horas está en el quinto sueño y no comparte mi gusto por las buenas cepas.

Si se preguntan porque decidí hacer esto, esta noche en particular, la razón es simple, estoy orgullosa de mi fuerza y mi capacidad de enfrentar el miedo, el nerviosismo, la angustia y el dolor. Hacer lo que se debe, no siempre resulta fácil, lo que pasé hoy, fue desagradable. Estás en una camilla ginecológica, (en esa indecorosa posición) mirando hacia el techo, pensando mil cosas, mientras el médico te clava una larga aguja en el cuello de útero para anestesiar la región que segundos mas tarde comienza a quemar con un “electrodo de bola” (algo así como un cautín), fuerte?, sí, definitivamente, lo es. Molesto, un poquito doloroso, pero por desgracia, absolutamente necesario.

Bien, una vez allí, no había más que hacer, solo resistir con la mejor sonrisa y temple de mujer valerosa…..y eso hice.

A continuación?, control en dos meses, para verificar la cicatrización del tejido y……Prohibición de tener sexo!!!!!......al menos durante un mes, como dice una querida amiga valorrrrr!!!....eso sí que será una prueba y un sacrificio enorme para “mi hombre” y para mí, debo reconocer que soy un poquito fanática….bueno, bueno, está bien, bastante fanática. Pero en pro de mi recuperación y en espera de los resultados en un par de meses más, cumpliré (no sin reclamar) con esta imposición. Pero pasado el mes……Ufffffff!!!!

Al terminar este post, confieso haberme tomado dos copas de vino y estar un poco mareada, pero esta bien, hoy me hice merecedora de un momento especial, solo yo y mi lado B.

Gracias a los que enviaron su cariño, me ayudó a estar positiva.

12:44 a. m.

Salir a ganarle al mundo


Mañana voy a enfrentar un procedimiento que me asusta, no le tengo miedo al dolor que pueda ocasionarme. Le temo al después, a la repetición del PAP, a que aparezca nuevamente tejido lesionado, a pasar de nuevo por todo el proceso, largo, tedioso, molesto, pero sobre todo agotador, a esta aparente calma diurna y a la ansiedad nocturna. Harta de pensarlo y volverlo a pensar, cansada de dormir poco y mal, llena de dolores musculares producto de la tensión, despertando con los dientes apretados, soñando con lugares y situaciones horribles…mi subconsciente no da tregua.

Alguien muy positivo y querido me dijo, “después del procedimiento tenemos que celebrar”, pero yo no quiero celebrar nada hasta saber si dio los resultados esperados. Tengo claro que esto no es nada, si comparamos otras etapas más avanzadas, pero cuesta mucho pensar así cuando tienes un cáncer incipiente en tu cuerpo. Molesta verse tan sana, tan fuerte, tan alegre y de pronto recordar que tienes una basura dentro de ti que está avanzando día a día, muy lento pero muy firme. Y no produce síntoma alguno!, además el desgraciado cáncer Cervicouterino es “absolutamente silencioso”.

He tratado de informarme bien, pero tampoco demasiado, es que asusta cada pagina web que se visita, cada artículo que leo, cada caso de "un conocido" de alguien, que te cuenta sin tino alguno, como sufrió esa persona y que "empezó igualito". He visto programas de televisión que han tratado el tema, pero cuando hablan de…”murió de cáncer a los 36 años” o “no pudo tener hijos, porque hubo que hacer una histerectomía total”…….me aterro y lloro, sí, soy muy llorona, mi sensibilidad en estos días hace lo que le da la gana, nunca mi ánimo había estado tan cambiante, nunca había estado tan desconectada de la realidad, no me concentro en noticias, ni en programas de televisión, ya no estoy media hora al teléfono con mi única amiga, no tengo la calma suficiente para sentarme y estar quieta. Lo único que por el momento, hago con desesperación es, escribir, necesito hacerlo porque cuando estoy en esto, vuelo hacia otro mundo.

Gracias a los que me han dado ánimo y me han regalado sus buenas vibras, mañana será un día complicado, pero pasará, como todo pasa en esta vida, así que como me decían mis abuelas cuando yo lloraba desconsolada por una mala nota en el colegio, por una deslealtad de la mejor amiga o por un chico que me gustaba mucho, pero que no me miraba, “Cabeza en alto, respire profundo y salga a ganarle al mundo”, cuanta falta me hacen, viejitas amadas.

3:39 a. m.

El no lo sabe

El no lo sabe, pero ella correría a sus brazos, si el se lo pidiera…por amor?....quizás, pero mas vale dejar el amor fuera de este post, estoy un poco harta de la palabrita aquella.

No es por amor (así dice ella), es solo por el deseo animal que despierta en su ser, en su cuerpo. Por esa carita de “niño bueno”, que ella lamería como hembra felina, por su risa nerviosa cuando la mira, risa que ella cambiaría por gemidos de gozo, con movimientos de sus caderas, cadenciosos y sostenidos, por todas las palabras que han descrito los deseos mutuos de éxtasis, de placer, de tenerse el uno al otro, de comerse, de regalarse múltiples orgasmos…porque ella está tan segura de poder darle a este hombre, todo. Todo lo que el quisiera tener, todo lo que nunca pensó recibir, todo lo que el describió alguna vez con palabras, palabras húmedas, con aroma a sexo….lecturas que la hacían temblar, que estremecían su cuerpo, su alma y su corazón. Sí, un corazón débil, frágil y torpe, porque ella sabe que de una manera ilusa y romántica lo ama, lo quiere para ella (aunque lo niegue a diario), quisiera caminar con el de la mano, quisiera ducharse junto a el por las noches y hacer el amor bajo el agua y sobre la cama con los cuerpos empapados, quisiera ser ella la que entibia su cama, la que rasguña para dejar huellas en su cuerpo, la que lo llena de su aroma de gata, quisiera ser ella quien lo besa y lo mima, quien le da placer….nada mas que por su propio placer.

Esta niña, ardiente y caprichosa, ha intentado sacarlo de su mente y a veces lo consigue, por horas es capaz de no pensar en él. Es el no poder sacarlo de su cuerpo, lo que la perturba y le molesta, muere de rabia de encontrarse a diario delirando de deseos por un hombre que también la desea, sí, lo hace, pero se contiene y lo hace bien. Hace poco casi se va todo al infierno, porque?....por hablar de más, por un exceso de sinceridad, por un juego idiota de decir y entregar, desnudos de cuerpo y alma que iban y venían y que terminaron provocando un dolor profundo en ella y no mas que una incomodidad temporal en el (porque el no siente como ella), el es hombre, es terrenal y no vuela con mariposas en el estómago como ella lo hace, no se nubla su razón con cada palabra dulce que ella le regala, pero ella sí, ella ríe, suspira, sufre, se emociona y cae rendida ante la menor muestra de cariño, ante las tres palabras, que le regaló hace unos días, ante su preocupación por ella, ante sus muchísimas muestras de “afecto”, no le gusta esa palabra, ella quisiera que fueran muestras de amor y deseo, pero no de “afecto”, es que su afecto es tan general, la coloca dentro de un saco junto a un montón de cosas y personas. Y ella no quiere ser un afecto mas, ella quiere ser su amor y su amante. Por que esta fijación por el?, porqué, si ella tiene las cualidades necesarias….podría tener a muchos otros, es cierto. Tan cierto como que no quiere a ningún otro, lo quiere a él.

Será por que este hombre es tan fuerte y tan criterioso como para no caer en sus brazos? Será que en la oportunidad que tuvieron de verse, ella solo recibió un dulce y mezquino beso de niños? Será que ella no se resigna a perder esta batalla? Será que su amada voz la ha hechizado? Todas las noches, se hace estas y muchas otras preguntas, pero no encuentra las respuestas…le tocó este amor y no otro, este amor de correos y canciones, este hombre que no es siquiera bello, no es el príncipe azul que todas algún día soñamos, pero es el que ella quisiera ver llegar en un caballo blanco para rescatarla de los dragones que acechan su mente y amenazan su cordura…el no necesitó belleza, para conquistar su corazón, no tuvo necesidad de tocarla para desatar su deseo, solo un beso bastó para dejar huellas que ella saborea en sus labios…el, el, el, justamente el, cualquier otro ya habría cedido, ya se hubiese entregado a sus deseos, ya hubiese probado su néctar, pero él, a pesar de desearla, a pesar de decir que ella es su debilidad, a pesar de pensarla cada mañana en la ducha….él es demasiado fuerte, controlado, correcto, leal, fiel…..maldita corrección la tuya!!!


Odiosa manera que tienes de hacer siempre lo que debes, que ganas de despeinarte un poco!! O mejor mucho….sacarte la corbata, abofetear tu autocontrol, llenar tu camisa de labial rojo, lamer tu fidelidad y borrar con mi cuerpo tu lealtad ….para que te quedes conmigo.

Es culpa de la lluvia....me lleva decir cosas que no quiero, me obliga a decir la verdad.